"España enseñó mucho a los Juegos de Pekín"
El Foro Ferrándiz-AS tuvo ayer como invitado al embajador de China en Madrid, Qiu Xiaoqi, que explicó la importancia de los Juegos de 2008 para su país. También destacó la ayuda que han recibido de Juan Antonio Samaranch, al que en China conocen como "el abuelo Sa".

Se trata del país más poblado de la tierra, con 1.300 millones de habitantes. Y cada año se registran diez millones más. China, el cuarto país de mayor extensión (tras Rusia, Canadá y Estados Unidos), organizará en poco más de quince meses (468 días) los Juegos Olímpicos. El embajador de China en España, Qiu Xiaoqi, fue el invitado del Foro Ferrándiz-AS. Su misión: explicar el valor que tiene para su país este desafío que, entre el 8 y el 24 de agosto de 2008, pondrá a China en el escaparate del mundo.
Hay que señalar, antes de seguir, que el embajador, de 50 años, es un diplomático en su máxima expresión, lo que significa mínima expresión de duda y controversia, conflicto o polémica. A cambio, contenida cordialidad. También conviene destacar que, tras su trabajo en Cuba, Perú, Chile y Bolivia, Qiu Xiaoqi habla un español magnífico que incluye palabras que no recordábamos.
El encuentro resultó fructífero, pues nos liberó de un legendario desconocimiento (se mencionó a Fumanchú, como símbolo de los chinos malvados) y nos sirvió de clase de historia de la economía política. Así es, antes de comenzar su charla, el embajador entendió oportuno repasar los cambios experimentados por su país en los últimos años. Con apuntes escritos en grafía china ("No le voy a poder copiar nada", bromeó Alfredo Relaño), Qiu Xiaoqi nos recordó que "en 1949 se fundó la República Popular de China, que, desde entonces, ha experimentado muchos cambios políticos, económicos, sociales, culturales y deportivos. Sobre todo, desde 1978, cuando comenzó la política de reforma y apertura, que significó un cambio histórico. China ha pasado de ser un país relativamente atrasado a la cuarta potencia económica del mundo. Y ha sucedido gracias a esa política reformista que impulsó Deng Xiaoping. Económicamente, China tenía antes una economía muy centralizada. Hoy tiene una economía de mercado con características socialistas".
"Desde esas premisas, los cambios se han producido a alta velocidad. Actualmente, China es el primer productor de acero, automóviles y teléfonos, tanto fijos como móviles. También es el segundo país con más autopistas, tras Estados Unidos. Existe la consigna de construir un país con grandes capacidades de innovación".
Ese interés por la innovación tecnológica hace que seamos uno de los principales captores de inversión extranjera y por eso ocupamos el tercer lugar a nivel mundial en el comercio, con 1,7 billones de dólares de comercio exterior".
Para aliviar tanta estadística el embajador envía un mensaje de esperanza. "Es verdad que Napoleón dijo que cuando China despierte, el mundo temblará. Pero yo cambiaría esa frase: cuando China se divierte, el mundo baila. Porque nuestra intención es cooperar con el mundo". "Somos un pueblo que cree en su propio futuro y respecto a los Juegos debo decirles que todo marcha rápido, sólido y feliz. Serán unos de los Juegos más exitosos de la historia".
A continuación, su forma de desglosar el proyecto de los Juegos de Pekín (y no de Beijing, según uso del propio embajador y recomendación de la Academia), es verdaderamente particular. Se divide en "un objetivo, dos rumbos principales, tres conceptos, cuatro principios y cinco orientaciones". Y cada apartado encuentra otras ramas hasta conformar un árbol que no negamos armonioso, aunque de cierta complicación. "El objetivo es realizar una Olimpiada de alto nivel. Para ello, se prestará atención a cuatro aspectos: estilo chino, matices humanísticos, actualidad y participación masiva del pueblo. También se prestará atención a las instalaciones y organización, ceremonias de apertura y clausura, actividades culturales, servicios a los medios de comunicación, seguridad, voluntarios, organización del tráfico y garantía de los servicios logísticos, imagen de la ciudad y resultados de los atletas".
"Nuestras dos ideas son: una nueva Pekín y una nueva Olimpiada. Y nuestros tres conceptos: una olimpiada verde, científica-tecnológica y humanística. La intención es dejar preciosas herencias materiales y espirituales".
El embajador no olvida que Pekín fracasó en su primer intento de albergar los Juegos. "Hace más de diez años se puso en marcha nuestra candidatura de los Juegos. Perdimos contra Sydney, pero volvimos con el apoyo de muchos amigos, entre los que estaba España. Puedo decir ahora que todos los trabajos han marchado de manera muy feliz y eso posibilitará el éxito total de los Juegos de Pekín".
"España, como país que organizó con éxito unos Juegos, nos enseñó muchas cosas, su experiencia en cooperación, seguridad... El señor Samaranch siempre nos dio su valioso apoyo. Sin duda, se trata del español más conocido en China, donde le llamamos cariñosamente 'abuelo Sa'. Él puede pasearse por China sin tarjeta de presentación. No obstante, también quiero extender mi agradecimiento a todos los españoles e invitarlos a nuestro país Y pedirles que reserven ya las entradas porque hay mucha demanda".
"Igualmente, quiero animarles. Llevo cuatro años y cuatro meses aquí y conozco los preparativos de Madrid para ser ciudad olímpica. Se están haciendo unas obras impresionantes, la ciudad es dinámica y está en pleno desarrollo. Hago mis mejores votos para que tengan suerte".
Todo está casi preparado en Pekín, como demuestran las reflexiones del embajador y las de Feliciano Mayoral, que fue consejero delegado de Madrid 2012 y asesor de Sydney y Atenas: "Según he podido saber, el COI le dijo a la organización de Pekín que iban demasiado rápido". Sólo faltan por conocerse el número de medallas que ganarán los chinos, asunto en el que no se moja Qiu Xiaoqi.
"Mucha gente nos hace esa pregunta, pero yo creo que debe haber un enfoque más amplio. En casa los deportistas se sienten y rinden mejor, pero de ninguna manera pueden separarse de su real capacidad deportiva. En los últimos 50 años se ha mejorado mucho la salud en nuestro país, y al tiempo, el nivel deportivo. Hay que admitir que tenemos un bajo nivel de desarrollo per cápita, algo que está vinculado a los éxitos deportivos. No puedo calcular un número determinado de medallas, pero sí les puedo asegurar que haremos el máximo esfuerzo. No obstante, creo que es casi imposible que seamos los primeros en el medallero".
¿Y cuál es el deporte más apreciado en China? "En China se juega más al ping-pong y somos los mejores del mundo. Nos interesa el fútbol, aunque el nivel es bajo, no así en el fútbol femenino. También nos gusta el baloncesto y el atletismo. Seguro que la cooperación internacional nos ayudará a mejorar nuestro nivel A cambio, si quieren aprender técnicas de ping-pong".
La rentabilidad de los Juegos también se pone sobre el tapete. "Es otro enfoque. La historia demuestra que en los Juegos cada vez cobra más importancia lo comercial y no vamos a renunciar a eso. China no será una excepción a la hora de promover el intercambio comercial. Ejemplos como el de Yao Ming (jugador de los Houston Rockets de la NBA) también suponen un intercambio comercial y no hay razón para rechazar este tipo de contratos, sin olvidar el punto de vista deportivo".
La tertulia saca temas polémicos, a los que el embajador dedica tiempo y diplomacia. "¿Seguridad? Desde el comienzo, es uno de los asuntos centrales. Conocemos el peligro que debemos afrontar, no deben preocuparse: llegarán y volverán sanos y salvos".
Xiaoqi también niega que los periodistas deban preocuparse por la censura. "Me recuerda usted que hay 2.500 cadenas de televisión en mi país. Entenderá que en esas condiciones es técnicamente imposible la censura. Además, dispondremos de los centros de prensa más modernos del mundo".
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Sebastián Álvaro gira el debate hacia la otra China, el Tibet, la que le niega los permisos para sobrevolar el Karakorum en globo. "En esas regiones se ha invertido más que en ninguna otra porque la sociedad estaba allí muy atrasada. El sistema social del Tibet era de esclavitud. El esfuerzo del gobierno queda patente con el ferrocarril entre Pekín y Lhasa. No obstante, estudiaré su caso".
Y acaba delimitando un objetivo: "China quiere dejar la impresión de que es un país abierto, próspero y armonioso. Los Juegos son importantes, pero el objetivo es que en 2050 seamos un país medianamente desarrollado, como España, Portugal o Grecia".