Javier Castillejo

"Podría sufrir el robo del siglo, pero voy a ganar"

El Lince llegó el domingo a Alemania. El sábado defenderá ante Felix Sturm su cinturón de campeón mundial de la AMB, una organización que dio su combate con Carrera como 'no celebrado', a pesar del dopaje del argentino.

Javier Castillejo
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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En julio de 2006 ganó el título mundial del peso medio frente a Felix Sturm. En diciembre, con el cinturón en juego, Mariano Carrera le venció a usted pero el control antidopaje determinó que el argentino se había dopado. Sin embargo, la AMB no le proclamó ganador. Y, después de la pesadilla, llega la revancha con Sturm. ¿Qué se le pasa por la cabeza?

Pues que lo que viví con Carrera es lo nunca visto, ni en el boxeo ni en otro deporte. El dopaje es un tema muy serio, está muy perseguido y con mi caso han demostrado que no son serios y que cualquier boxeador se puede dopar.

Con estos precedentes, será difícil ganar a Sturm por segunda vez y en su casa

Soy un profesional y tengo toda la ilusión del mundo, pero también hay una cosilla que me recorre por dentro: me temo que pelear allí por el Campeonato del Mundo de la Asociación será casi como jugarme la vida, porque cualquier cosa puede ocurrir. Podría sufrir el robo del siglo, pero lo tengo asumido y voy a ganar.

¿Y ante eso qué cabe? ¿Entrenarse aún más sobre todo en el aspecto físico?

Sí, porque quiero demostrar al mundo entero que hay que luchar contra la gente que se dopa y contra los que les amparan. Hay que ser un deportista sano y ganar con lo que se tiene. Espero que con la Asociación no vuelva a haber problemas.

Lo que le han estropeado es su décimo título del mundo, un número redondo.

Claro, yo tenía la idea de que si derrotaba el sábado a Sturm iba a ser mi décimo campeonato y al decretar la Asociación el combate contra Carrera como 'no celebrado', éste se convierte en el noveno. Miraré el lado positivo: aún me queda uno más para llegar a los diez.

Una vez me dijo que el décimo sería una cifra bonita para dejarlo

Sí, lo recuerdo y a veces pienso en ello. Ser diez veces campeón del mundo y cerrar capítulo no estaría mal.

¿Se puede ser competitivo a los cuarenta (tiene 39)?

Claro, cuarenta años es una buena edad para seguir si físicamente te encuentras bien como es mi caso, aunque también es una buena edad para dejarlo. Con historias como la de mi anterior pelea se me quitan las ganas de hacer títulos, sobre todo con gente como la de la Asociación.

Miro alrededor en el gimnasio y veo gente del Este de Europa, de Latinoamérica, africanos. ¿El futuro del boxeo en España pasa por los inmigrantes?

No sólo el del boxeo, sino el del país. Cualquiera de estos chicos puede salir adelante, tienen hambre de triunfos y de resolver su vida y eso es importante para la sociedad, para el deporte y para el boxeo.

Usted pasó su infancia en Alemania. ¿Sigue recordando el idioma? ¿Se suelta allí?

Claro, al principio me cuesta trabajo porque hace tiempo que no practico, pero luego me animo y me lo paso muy bien. Viví en Francfort de pequeño y ahora esto es como cerrar un círculo. Me hace recordar cosas del pasado y me hace mucha ilusión. Es una época que recuerdo con mucho cariño porque tengo aún amistades del colegio.

¿Allí se siente como un gran campeón?

Pues sí, como en todos los países menos en España, que es el lugar más difícil de Europa para el boxeo. En Alemania te respetan y te ven como un gran deportista que sube a un ring y se sacrifica mucho.

¿Cómo es su vida antes de una gran pelea?

Uffff. Aburridísima. Me entreno, me entreno y me entreno. Comienzo a las nueve de la mañana corriendo y haciendo circuitos, luego toca pesas en el gimnasio y a las cinco de la tarde hago técnica de boxeo.

¿Y qué les dicen a sus hijos en el colegio?

Ja, ja. Les piden fotos y yo se las firmo. Es bonito.

Una curiosidad. ¿A usted le reconocen por la calle?

Sí, la gente me conoce, les gusta el boxeo y saben y reconocen del sacrificio y el trabajo de los boxeadores.

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¿Le apetecería volver a Estados Unidos?

(Rotundo) Sí. A Las Vegas. Es una ciudad que merece la pena en el mundo del boxeo. Ganar allí hubiera supuesto un cambio en mi carrera, pero también estoy contentísimo con lo que he conseguido.

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