Robinho y Ronaldinho se formaron en el fútbol sala
Muchos cracks brasileños salen de las canchas de parqué

Cientos de veces hemos admirado un regate de Ronaldinho o aplaudido una bicicleta de Robinho, pero pocas solemos pensar en dónde han pulido su inmensa técnica. La calidad de estos cracks es innata, aunque hay pocos deportes como el fútbol sala para que puedan explotar todo su talento. El parqué es un caldo de cultivo idóneo para entrenar la velocidad de movimientos y la habilidad individual. Y es en los pabellones de Brasil donde jugadores como Ronaldinho, Deco, Robinho, Marcelo, Fred o Ricardo Oliveira han desarrollado gran parte de su potencial.
En 1994, con sólo 10 añitos, Robinho marcó la friolera de 73 goles en el Portuarios de futsal, conocido en Sao Paulo como la Escuela Pelé. Allí permaneció cuatro años. Antes, había dado sus primeros pasos en el Veira Mar de San Vicente. Tras despuntar en el Portuarios, el Santos le reclutó a los 14. Amigo de Falcao, la súper estrella brasileña de la tarima, el madridista ha reconocido en numerosas ocasiones que empezar en las canchas le ha servido "para mejorar la técnica y moverme y pensar más rápido en el campo".
Dinho.
Ronaldinho debutó en el primer equipo del Gremio de Porto Alegre con 17 años, pero antes había deslumbrado en las categorías inferiores de fútbol sala. Con mirar las imágenes de un anuncio reciente del 10 azulgrana nos haremos a la idea de dónde le viene tanta clase. En el spot aparece un jovencísimo Dinho realizando virguerías en un pabellón y ya se pueden observar muchos de los gestos técnicos con los que nos deleita cada domingo, como los taconazos, pisar y esconder el balón o algunos regates que hace en un metro cuadrado; todos ellos más propios del parqué que del césped.
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Otro culé también se forjó en las canchas de fútbol sala: Anderson De Souza, Deco, compañero habitual de Ronaldinho en los partidos del Barcelona Senseit, el conjunto de sala del club azulgrana. Siempre que sus compromisos con el equipo de fútbol grande se lo permiten, los cracks no desaprovechan ninguna oportunidad para pasarse por el Palau a animar a sus compatriotas Chico, Claudinho, Marcelinho, Pedrinho y Valtinho.
Deco creció en los campos de Sao Bernardo junto a su colega Daniel, actualmente en las filas de Boomerang Interviú: "El futsal me ha ayudado mucho en mi carrera profesional. Me hizo mejorar mi velocidad y mi habilidad en el regate. Jugué desde los 9 hasta los 16 años, que fue cuando lo dejé para dedicarme al fútbol". Sin embargo, Deco sigue practicándolo en sus ratos libres. Como el delantero del Milán Ricardo Oliveira: "Me encanta echar un partidillo con mis amigos siempre que puedo. El fútbol sala es un deporte espectacular".
