En el Mundial, Phelps sólo se mide a sí mismo
Este fin de semana quedará inaugurado en el Rod Laver Arena, en Melbourne, Australia, el XII Campeonato Mundial de Natación. Sin el retirado tiburón Ian Thorpe, una estrella brillará en las aguas del Laver Arena. Ha crecido dos centímetros y no ha perdido la ambición: Michael Phelps.


Ha crecido en altura Michael Phelps: de 191 a 193 centímetros. Y tiene más masa muscular. Hace un año, Mike estaba entre 87 y 88 kilogramos, y ahora llega al Rod Laver Arena en 90, 5. ¿Al Rod Laver Arena, en Melbourne...? ¿Pero allí no se jugaba a tenis? ¿Qué hace en el Laver Arena este hombre-pez que en Pekín 2008 pretende superar aquellos siete oros olímpicos que Mark Spitz firmó en el Múnich 72 de Septiembre Negro...?
Pues lo que viene en una lámina de agua en el Laver Arena, desde este fin de semana es el XII Campeonato Mundial de Natación, los Worlds de la FINA, que incluyen saltos, waterpolo, sincronizada y aguas abiertas. Quién se lo iba a decir al viejo zurdo Rod Laver, que tenía un cohete por raqueta. Y a partir de la segunda semana, desde el 25, lloverán en el Laver Arena las pruebas de natación en línea: el mismo 25 se abre La Semana de Phelps. Que, para los australianos, entusiastas frenéticos del deporte, puede culminar con un postre apetitoso: una insólita quinta corona mundial consecutiva de Grant Hackett en 1.500 metros, en la jornada de clausura, el 1 de abril. Sería tremendo...
La sombra de Thorpe.
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Pero los ojos y las aletas en Melbourne virarán sobre Phelps. Claro que en el Laver Arena no rondará el morro del Gran Tiburón Blanco, Ian Thorpe, Thorpey, recién retirado de la caza del récord. Ocurre que, desde el Mundial de Perth en 2001, Thorpe conserva el récord que más anhela Phelps. 1:44.06: nada menos que el 200 libre, el reino de Thorpe. En Atenas 2004, el oro de Thorpe en esos 200 libre vetó a Phelps la captura del vellocino de Mark Spitz. "Nadar en Australia el evento que Thorpe dominó durante tanto tiempo, me motiva y me excita a producir el tiempo más rápido que jamás se haya hecho", proclama Phelps. Vive de retos.
Y en un añito más, los Juegos de China. "Necesito unos buenos Mundiales para tener unos buenos Juegos", proclama Mike. Lo dejará, dice, tras Londres 2012: 40 años después de un tal Spitz.