Ottey corre sólo para disfrutar
Eslovenia le paga 2.000 ? al año


La mujer cuya estatua de diosa alada preside la entrada del National Stadium de Kingston, Jamaica, cobra 2.000 euros anuales de la Federación eslovena y, rumbo a los 47 años, va a competir en Birmingham: es Merlene Ottey. Vive en Ljubljana, donde ha vuelto a recomponer todos sus lazos con Stéfano Tilli, su viejo amor, que ahora le acompaña como "chico veterano para todo": agente, entrenador, mánager, compañero... "Sigo corriendo porque disfruto. ¿Qué otra cosa podría hacer? ¿Usted me ve sentada en casa con chicos y con familia, como mi abuela en Jamaica?" Ottey decía ayer esas cosas a su llegada a Birmingham. Y no, uno no se la imagina haciendo esas cosas de cuidar chiquillos y poner lavadoras. Merlene vive de sus grandes ingresos en los años 90. Una marca de ropa, Merlene Ottey Brand, no la ha hecho millonaria. Y a la edad en que, en efecto, muchas de sus amigas de Jamaica son abuelas, ella quiere competir en el Mundial de Osaka, el próximo verano.
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Todas las marcas que haga ahora son plusmarcas mundiales para su edad. "Pero necesito una mínima de 11.30 en 100; hacerla no será fácil". La anualidad de 2.000 euros es poco más que una propina: Eslovenia llega a abonar becas de hasta 20.000 euros anuales a sus mejores deportistas.
Ottey llega a Birmingham con 7.30 en 60 lisos. ¿Objetivo? "Estaría muy feliz si me viera en la final". Habría más gente feliz si Ottey lo consiguiera. Son todos aquéllos que piensan que sólo un cuerpo como el de Merlene, la estatua bruñida de Kingston, puede vencer al tiempo.