Suiza pierde a Wawrinka en una pista que es "un pepino"
Se dañó una rodilla al resbalar en el taraflex tras el sorteo


Advertía Rafa Nadal el miércoles que la pista del Palexpo de Ginebra, donde España juega desde hoy la primera ronda del Grupo Mundial frente a Suiza, es "peligrosa". Tanto, que ayer se volvió en contra de los anfitriones, que la habían elegido para destruir el juego de la Armada.
Después del sorteo, del que resultó que el líder español abriría contra Marco Chiudinelli y le seguiría David Ferrer contra Wawrinka, el número uno suizo, que también iba a jugar el dobles, se lesionó entrenándose sobre ella. "Rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Hoy será operado. Doce semanas de baja", sentenció el capitán, Severine Luthi, que también sufrió una torcedura en esa sesión. Sobre el taraflex, que sólo se emplea en seis torneos ATP, los pies no se deslizan. Y a Wawrinka se le quedó clavada la rodilla. Aunque un apesadumbrado Luthi no quiso dar más pistas y confirmar su sustituto, entrará en su lugar Stephan Bohli, 278º del mundo, debutante en Davis, sin experiencia en Grand Slam y que entró a última hora tras la renuncia de Bastl. Papelón.
España tiene todas las de ganar. Y es que esto es la Davis. La competición donde la pista también juega. En palabras de David Ferrer después del sorteo, "un pepino". Es decir, "rapidísima" siguiendo con el número dos de España que advertía que sobre el taraflex se verían "partidos a largo plazo, duros y de precisión". Eso, claro, pensando en el prometedor jugador de Lausana, con quien mantenía un 2-2. Con Bohli será otro cantar.
Es la eterna historia de la Davis. La posibilidad de que el equipo local elija cancha ofrece ventajas, algo que levanta protestas de muchos países.
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En teoría, este año debería entrar en funcionamiento una máquina que mide el bote de la bola y que determinará unos parámetros sobre los que no se podría jugar. Pero a Ginebra no ha llegado. "Esperamos utlizarlas; aún son muy caras y estamos trabajando en ello. Pero el problema no es tanto la pista sino lo que se coloca bajo ella (en Ginebra es una tarima de madera), que la hace más rápida", informa Francesco Ricci Bitti, presidente de la Federación Internacional (ITF) que asiste a la eliminatoria. Para él, "hay que respetar la tradición de esta competición que se ha jugado siempre sobre hierba, tierra y pistas duras. Sólo en estas últimas existen problemas". Unos problemas que la ITF no acaba de solucionar. Y que cuestan lesiones.
"Para mí, jugar aquí es más difícil que sobre hierba. No te enteras cuándo acaban los puntos y hay que estar muy concentrado", dice Nadal, que tiene tocada la garganta y tuvo fiebre el lunes y el martes. En Eslovaquia 2005 y Bielorrusia 2006 hubo patinazos. Pero en Suiza, la trampa de la pista se ha vuelto contra el anfitrión.