Kasper le da un toque de atención a España
La Selección cae con Dinamarca. Necesita una victoria para cuartos

De repente se nos nubló el día. La frescura y la habilidad con que otros días se encontraba a Urios en ataque, ayer estaba totalmente desaparecida. Los pases al pivote no llegaron, y a fuerza de insistir en exceso en la misma vía de cara al gol se sumó la primera derrota del Mundial, ciertamente no preocupante ni que obligue ahora a echar mano de la épica, pero sí un toque de atención para España, que en el día de descanso de hoy debe reflexionar para conseguir la victoria que matemáticamente clasifica para los cuartos de final.
Un equipo que regala 20 balones (12 en la primera parte) tiene poco qué decir a este nivel. Cada regalo era contraataque, y aunque Hombrados se resistió a entregarse, no tenía posibilidades de parar a Jensen o a Christiansen en el uno contra uno. No, el ataque no funcionaba por ninguna parte, y eso que Pastor probó a todos y de todo: Romero y Chema de centrales; Romero, Alberto Entrerríos y Lozano por la izquierda; Garralda, Belaustegui y Lozano por la derecha. Nada. La primera línea no estaba, y así, por mucho que la defensa se formase con cierto rigor, el equipo estaba vendido.
De remate, a lo largo del encuentro España se dejó tres penaltis sin marcar. Esta vez en la portería de Dinamarca estaba un portero de primera fila que además se conoce de memoria a los nuestros, Kasper Hvidt. En último extremo el meta del Portland, futuro jugador del Barcelona, nos mantuvo a raya, porque cazó un par de balones de Urios, de Entrerríos y acabó sentando a Iker Romero.
Noticias relacionadas
Y el caso es que España, en la segunda parte, tuvo su momento de dar el do de pecho con un 17-18 mediado este período. Parecía que Dinamarca se tambaleaba tras los esfuerzos de Chema y de Iker en ese inicio de la reanudación. Craso error. Otra vez los mismos problemas de impaciencia, de terquedad en la misma jugada frente a tipos como Jorgensen, que liderada la defensa danesa. Y colorín colorado, de lo que pudo ser la remontada al 18-24 del minuto 45, un parcial de 1-6 destrozaba todas las esperanzas de apuntarse la cuarta victoria.
La cuestión era que Pastor quería asegurarse la clasificación por la vía rápida y ayer se falló, lo que complica los planes porque ante Hungría se plantea un partido ya con cierto carácter de urgencia. Mañana sí hay que ganar.
