Tenis | Abierto de Australia

Un perfecto González y una lesión frenan a Nadal

"Me levanté medio cojo. Confío en jugar la Copa Davis"

<b>MALA PATA. </b>Nadal se despide del público de Melbourne tras perder.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Fernando González jugó ayer el partido de su vida. Y, ante eso, poco cabía oponer. Porque, además, Rafa Nadal salió lesionado por las secuelas de la batalla ante Andy Murray. "Me levanté medio cojo", confesó el español, que detalló su fatal jornada: "Cuando me levanté me dolía mucho el glúteo y el isquiotibial izquierdo, por lo que tuvieron que aplicarme Voltaren en crema, pero durante el partido no podía correr, no tenía chispa. Así no podía plantarle cara".

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En cualquier caso, mucho tendría que haber luchado para tumbar al chileno, que se empeñó en demostrar por qué le apodan El Bombardero. Su derecha fue un cañón (41 golpes ganadores al final del partido), sus saques se elevaron por encima de los 200 km/h con una precisión asombrosa y no perdió nunca el servicio. Nadal, consciente del poderío con el drive del chileno, le castigó el revés, pero González salió indemne. El Plan B se basó en subir más a la red en el tercer set, cuando había que jugársela. Pero tampoco resultó. Y Rafa tuvo que pedir la asistencia del fisioterapeuta, que intentó aplicarle una crema caliente en el vestuario. "Me dolía y tuve que decirle que parara". No había nada que hacer. González entraba en una semifinal en la que se enfrentará a Haas, que levantó un punto de partido a Davydenko.

Nadal, que no alcanza una final desde Wimbledon (julio 2006), se someterá a unas pruebas en Barcelona para determinar el alcance de su lesión. "Espero que sea sólo una sobrecarga para poder jugar la Davis (9-11 febrero), que me ilusiona mucho", tranquilizó.

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