El asesinato de Darren Williams marca el final del año en la NFL
Williams, que horas antes había jugado el último partido de la temporada regular con los Broncos para perderlo por 23-26 en la prórroga ante los 49ers de San Francisco, fue asesinado tras recibir varios disparos desde un coche en un barrio de Denver.
El final de la temporada regular en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) dio paso a la tragedia con el asesinato del defensor "cornerback" de los Broncos de Denver, Darren Williams, y el despido de los entrenadores Jim Mora, de los Halcones de Atlanta, y Dennis Green, de los Cardenales de Arizona.
De acuerdo a la policía de Denver, los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana del Año Nuevo, después que Williams junto con otro grupo de personas habían celebrado en un club nocturna la nochevieja.
El portavoz policial de Denver, Sonny Jackson, apuntó que poco después de las 2:00 horas del Año Nuevo, la limusina que transportaba a Williams y a dos personas más fue tiroteada desde otro vehículo, resultando muerto el 'cornerback' y heridos sus dos acompañantes, un hombre y una mujer, ambos sin identificar. Jim Saccomano, portavoz de los Broncos, informo que la policía le había avisado a las 3:00 de la madrugada (hora local) de que tres personas habían sido disparadas y de que Williams, de 24 años, había muerto.
"Estamos en un completo estado de conmoción y sin palabras. Las palabras no sirven de nada, esto es una terrible tragedia", señaló Saccomano, que ya había comunicado la noticia al entrenador Mike Shanahan, que también había vivido la frustración de ver como su equipo se quedó sin clasificar para la fase final del campeonato.
Por su parte, Greg Aiello, portavoz de la NFL, también definió la muerte de Williams como una "terrible tragedia", pero dijo que no conocían detalles de lo sucedido. "No sabemos nada de lo sucedido, lo que si hemos hecho ya es ponernos en comunicación con los directivos de los Broncos para que tengan todo nuestro apoyo", comentó Aiello.
El último jugador activo de la NFL que murió fue el defensor Thomas Herrion, de los 49ers, al sufrir un ataque de corazón después de jugar, precisamente en Denver, el 20 de agosto del 2005, un partido de exhibición. Williams junto con Champ Bailey formaron una de las mejores parejas defensivas de "cornerbacks" de la NFL y la pasada temporada el jugador asesinado logró una marca de 88 derribos, 78 los hizo de forma solitaria y también interceptó cuatro balones.
Los despidos, también protagonistas
Mientras, el carrusel de los despidos de entrenadores comenzó de inmediato en la NFL y los primeros afectados fueron Mora y Green, algo que se esperaba ante los pobres resultados deportivos que tuvieron sus respectivos equipos.
El despedido de Mora se dio dos años después de haber llevado al equipo de los Halcones a luchar por el título de la Conferencia Nacional de Fútbol (NFC). Sin embargo en las dos últimas temporadas las cosas no le han ido nada bien con el equipo para quedarse fuera de la fase final del campeonato.
En la temporada del 2005, los Halcones perdieron los últimos ocho partidos de forma consecutiva y este año se han quedado con marca de 7-9, después de perder también siete de nueve encuentros en la recta final. Mora, de 45 años, hijo del legendario entrenador Jim Mora, en las tres temporadas que dirigió a los Halcones estableció una marca de 26-22. El dueño del equipo de los Halcones, Arthur Blank, fue el encargado de dar a conocer el despido de Mora, al que le quedaban todavía dos años más de contrato.
Tampoco sorprendió el despido del veterano Green como máximo responsable de los Cardenales después que el equipo concluyó la temporada regular con marca perdedora de 5-11. Green en los tres años que ha estado al frente del equipo no pudo conseguir su objetivo de transformar el equipo en ganador y su marca ha sido de 16-32.
Los directivos de los Cardenales dijeron que le pagaran a Green 2,5 millones de dólares para comprarle el último año que le queda de contrato. Green, que tiene marca de 124-115 como entrenador de la NFL, dirigió una década a los Vikingos de Minnesota antes que lo despidiesen en el 2001, nunca pudo desarrollar los nuevos valores que llegaron a los Cardenales con las selecciones del corredor Edgerrin James y el mariscal de campo Matt Leinart.
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El que no ha sido despedido, pero que podría haber jugado su último partido como profesional, es el mariscal de campo Brett Favre, de los Empacadores de Green Bay. Favre dirigió a su equipo en la victoria que lograron por 26-7 frente a los Osos de Chicago y dijo que estaba preparado para abandonar la competición.
Sin embargo, Favre tiene ante si la posibilidad de establecer varias marcas de todos los tiempos si continua una temporada más en activo. Favre completó 21 de los 42 pases que dio el domingo ante los Osos con un "touchdown" para quedarse a siete de la marca de 420 que está en poder del legendario Dan Marino. La victoria de los Empacadores también permitió a Favre empatar con Dan Marino en la lista de todos los tiempos al conseguir la número 147 y se quedó a una de alcanzar a John Elway para el récord de la NFL.