Boxeo | Actualidad

Muhammad Ali: 25 años sin que la avispa pique

El 11 de diciembre de 1981, ante Berbick, disputó su última pelea

<b>EL MUNDO A SUS PIES. </b>Muhammad Ali fue mucho más que un boxeador, mucho más que un campeón del mundo de los pesos pesados. Su figura trascendió al deporte.
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
Actualizado a

Uno puede apodarse El Bombardero de Detroit, como Joe Louis, o el Terror del Garden, como Mike Tyson. O Mano de Piedra, como Roberto Durán. Pero si uno se apoda The Greatest, "El Más Grande", parece que ya esté todo dicho, que no hay debate posible porque uno lo pierde por K.O. Este lunes se cumplen 25 años sin Muhammad Ali sobre los cuadriláteros. Un cuarto de siglo en el que la leyenda del púgil de Louisville, aquel bendito loco, no ha hecho sino crecer. Hasta no tener sombra.

El adiós llegó en Bahamas, el 11 de diciembre de 1981, en otro de esos combates con sonoro titular: Drama in the Bahama. Un capítulo más de una película con escenas tan recordadas como Rumble in the Jungle, la pelea contra George Foreman (30-10-1974) en Kinshasa, entonces Zaire, o Thrilla in Manila (1-10-1975), ante Joe Frazier, su Frazier. Apenas once meses antes de aquel combate en Nassau, Ali había perdido con Larry Holmes, quien reinaría en los pesos pesados a finales de los setenta y la primera mitad de los 80. Todo el mundo dijo que había llegado su fin, pero él quiso dar un pasito más pese a que sus piernas de bailarina le pesaban más de la cuenta. Trevor Berbick, púgil nacido en Bahamas aunque de nacionalidad canadiense, era su rival. Llegaba con 19 victorias, dos derrotas (Bernardo Mercado y Larry Holmes) y un nulo. Ali lo hacía con 56 victorias y sólo cuatro derrotas. Pero en su caso, sí hubo quinto malo.

Carrera al sprint.

Perdió por puntos en diez asaltos y puso fin a una carrera que había comenzado al sprint: campeón de los Golden Gloves a los 17 años, oro olímpico en Roma a los 18 y campeón mundial de los pesados a los 22. Veintiún años después de su debut contra Tunney Hunsaker (29-10-1960), en su Louisville natal, tocaba colgar los guantes, apagar la luz del gimnasio e irse a casa a descansar. Se lo había ganado a pulso. Había vencido en 23 combates por el título mundial y su rostro -peleó con el cinturón en juego en los cinco continentes- se había convertido en icono. Llegaron después los homenajes y los premios, como el de Deportista del Siglo para la BBC o Sports Illustrated (que le dedicó 35 portadas). Y llegó ese maldito Parkinson que no pudo esquivar y le tiene contra las cuerdas. A él, el loco de Louisville, el rey antes conocido como Cassius Clay, el tipo de la lengua viperina, el negro que se resistía "a ser esclavo" y se unió a la Nación del Islam, el que se negó a ir a la guerra de Vietnam... Aquel que "revoloteaba como una mariposa y picaba como una avispa".

Noticias relacionadas

Evangelista "Pensaba que iba a pelear con un dios"

Aquella pelea será inolvidable. Hasta entonces había hecho todos mis combates en España. Tenía que pelear en Estados Unidos, en Landover concretamente, y ante el que era el campeón del mundo de los pesos pesados, y además una leyenda del boxeo. Era un reto muy complicado. Él trataba de intimidarme, pensaba que yo me iba a asustar. Me repetía 'te voy a destruir en el quinto asalto, toro' y cosas por el estilo. Yo no entendía nada, pero me lo traducían. Pensaba que no iba a pelear con un boxeador, sino con un dios. Arriba, ya pasaría lo que tuviera que pasar. Si perdía, lo haría con un mito, y si ganaba, entraba en la historia. Tengo el vídeo y hasta pienso que le pude ganar, pero no... Lo di todo, contra lo que dijeron muchos. A Ali sólo se le aguantan quince asaltos si te vacías realmente en el ring, si lo das todo sin guardarte absolutamente nada. Lo que más me llenó de aquello fue poder encerrarme en un cuadrilátero con Dios. Eso fue lo más grande". Alfredo Evangelista perdió a los puntos con Ali en 15 asaltos el 16 de mayo de 1977.

Te recomendamos en Polideportivo