El Ciudad Real no acusó el cansancio
Al final se derrumbó el Almería

El Almería fue un digno rival para el Supercampeón de Europa, le homenajeó en la salida, le dio la réplica durante muchos minutos del encuentro, y claudicó sin un mal gesto. Ya sabía que iba a perder, aunque la diferencia de goles hubiese sido algo menor de funcionar los extranjeros del equipo andaluz, pero Petric (0/8 en el lanzamiento de nueve metros) fue una rémora en su lateral, Rajic (0/2) ya no está para partidos imposibles, y Pavlovic jugó cuatro minutos y sufrió dos exclusiones. Es una pena el esfuerzo de Sarmiento y el trabajo de Iker Serrano, y que el equipo de Alejandro López sume tan poco.
Noticias relacionadas
Por lo que respecta al Ciudad Real, no se puede decir que plantease el choque con el puñal en los dientes. Se conformó con imponer su poderío, con los goles de Dzomba y de Alberto Entrerríos cuando jugó de lateral con Dujsebaev organizando el juego.
A la postre, el partido lo decantaron las exclusiones, y con la ausencia de Kraljic en la recta final, el Almería se descompuso; su defensa rebajó la intensidad y la diferencia se disparó cuando la tónica general oscilaba entre los dos y los cuatro. Los campeones tienen eso, en un pis pas, te descuidas, y adiós.
