El Gigante Rojo aterriza en el mundo del tenis


El Gigante Rojo despertó hace tiempo y su desarrollo es imparable en todos los ámbitos. En el deportivo también, con el horizonte de los JJOO de Pekín 2008. Las autoridades chinas se han tomado como una cuestión de honor liderar el ránking de medallas en esta gran cita. En Atenas 2004, China fue segunda con 63 metales (32 oros, 17 platas y 14 bronces) por detrás de Estados Unidos, que ganó 103 en total (35 oros, 39 platas y 29 bronces). El tenis es uno de los deportes en los que aspiran a puntuar, algo que ya hicieron en Grecia, donde la pareja formada por Ting Li y Tian Tian Sun arrebató el oro a Vivi Ruano y Conchita Martínez. La Copa Masters llegó en 2005 a Shanghai, al futurista estadio Qi Zhong construido 'ex profeso'. Larry Scott, presidente de la WTA, lo destacó en Madrid: "Estamos emocionados por cómo nuestro deporte se está implantando en China, que este año ha colocado a cuatro jugadoras entre las 100 primeras". ATP y WTA organizan ya grandes torneos en el país. Las chicas han sido las primeras en explotar. Este año, Zi Yan y Jie Zheng ganaron el Abierto de Australia y Wimbledon en dobles, Jie Zheng y Na Li protagonizaron la primera final entre chinas de la historia en Estoril y la segunda se metió en cuartos en La Catedral. Un millón de personas practican el tenis allí. Michael Chang, estadounidense de origen chino que ganó Roland Garros en 1989, fue embajador de la candidatura de Pekín y quiere ser el seleccionador. "Cuidado, habrá sorpresas", avisó Chang. En hombres no parece probable en un futuro próximo, pero será cuestión de tiempo. China tendrá pronto mucho que decir en el tenis.