El Montpellier, amenaza para el Barça en Europa
Los clubes españoles, los favoritos en los octavos de final

Difícilmente el bombo podía ser más benévolo para los intereses de los equipos españoles en las competiciones europeas, porque ayer, en Viena, se sortearon los octavos de final de la Champions, la Recopa y la Copa EHF (ida 2 ó 3 de diciembre, y vuelta el 9 ó el 10 de diciembre) y ninguno de los siete se ha sentido perseguido por el infortunio.
En la Champions, donde los cuatro equipos españoles juegan la vuelta en casa, el Barcelona se mide al Montpellier, en el que parece el emparejamiento más duro. Espar, el técnico azulgrana, señala la potencia del equipo galo, pero apunta que "la vuelta es en el Palau Blaugrana". Lo dice todo.
Al Valladolid le ha tocado el Pick Szeged húngaro, segundo en el grupo del Ciudad Real, y Pastor señala que lo fundamental será "salir vivos del primer partido, porque allí se juega con mucha presión". Mientras que Dujsebaev añade que el Gudme danés le dará problemas al Ciudad Real porque ya no es el mismo de hace dos años, cuando el conjunto español le superó por 19 goles en el cómputo global.
Al Portland le ha tocado en suerte el esloveno Gold Kozina, y el entrenador de los navarros, Zupo Equisoain, admite que no es de lo más fuertes "aunque se le debe respetar como a cualquiera que está en octavos de final".
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En la Recopa, el Ademar de León, uno de los favoritos, y campeón de este torneo hace dos años, tendrá que bailar con un equipo complicado, el Sandefjord noruego. No hace mucha gracia en la capital leonesa, pero más que nada porque había otros conjuntos de menor fuste.
Para Kosovac, el entrenador del CAI Aragón, el sorteo ha sido "muy aceptable" aunque le haya correspondido el Dunaferr húngaro, un conjunto con mucha tradición en Europa, "pero no es de los más complicados", y señala que era uno de los tres que quería "junto al Grasshopper Zúrich suizo y al París". Por lo que respecta al Bidasoa, también en la Copa EHF, su director técnico, Íñigo Pereña, se mostró satisfecho por el emparejamiento con el Polva Serviti estón: "Era uno de los rivales apetecibles, lo que compensa el esfuerzo que tuvo que hacer el equipo frente al Braga, una eliminatoria muy dura, aunque sería un error no respetar al rival" del que ayer tenía muy poca información deportiva.
