La familia Powell reza por la carrera de Asafa
Nadie reconocería al plusmarquista mundial de 100 metros lisos en uno de esos dos hermanos casi gemelos de color café con leche, Asafa y Nigel Powell, que cantan y tocan instrumentos gospel en la Iglesia de la Redención de Dios, en unas colinas perdidas de Linstead, Jamaica.


Pero estamos en Linstead, Ewerton, Jamaica, cerca de Waterloo Road, demarcación parroquial (parish) de St-Catherine. Los dos hermanos son dos guepardos casi acharolados: Nigel y Asafa Powell. Y Asafa, el que toca la guitarra eléctrica Rockwood Pro, es, en efecto, el hombre más rápido sobre las pistas del Planeta Tierra.
¿Qué hace aquí Asafa, como ha llegado a este corazón de la jungla, casi de las tinieblas...? (Días más tarde en otro reportaje, en los bosques cercanos a St-Catherine, Usain Bolt, otro felino de Jamaica, telefoneará a su familia. Dirá Usain: "No sé deciros dónde estoy: en alguna parte de los bosques, pero yo no sé dónde").
En la Iglesia Nacional de la Redención de Dios, Nigel y Asafa sólo son los hijos bienamados de los Reverendos William y Cislin Powell. Will y Cislin tuvieron seis hijos; Michael y Vaughn ya dejaron este valle de lágrimas, en 2002 y 2003. Mike fue asesinado al volante de un taxi, en New York City, y Vaughn colapsó cuando jugaba al fútbol en Decatur, un suburbio de Atlanta.
Quedan Nigel, Ricardo, Asafa y Donovan. La familia Powell entona el Aleluya y repite, entre 70 fieles: "Praise the Lord, Bless the Lord", "Alabad, Bendecid al Señor". El Señor de la Jungla de Linstead es Asafa: la conexión eléctrica entre un mundo como de la noche de los tiempos con ciertos tipos europeos y asiáticos.
Asafa School.
La celebración dominical se desarrolla en el edificio de la Asafa Powell Basic School. El hombre que da nombre al edificio cambia su guitarra Rockwood por el micrófono y empieza a cantar el salmo Bless The Lord.
Noticias relacionadas
Tras la celebración, Cislin Powell, con los ojos azules relucientes, confiesa: "En Jamaica, todos pensaban o pensábamos que Donovan iba a ser el mejor atleta en esta familia. Pero Donovan nos dijo que estábamos equivocados, y que el Señor había elegido a Asafa para ser el mejor del mundo. Entonces tuvimos que asumir dos golpes muy duros: las muertes de Michael y Vaughn. Asafa era la última gran esperanza, lo mejor que teníamos: como una ofrenda al Señor..."
Así que Asafa Powell se puso a correr más que nadie, dirigido por Stephen Francis, el orondo responsable de la Casa de la Velocidad en la Universidad Tecnológica de Jamaica. Francis ha exprimido las fibras de Asafa, rumbo al récord del mundo. Pero le ha alejado un poco de esa conexión ancestral con las junglas de Linstead: "Nuestras relaciones con Francis no son buenas. Es demasiado exigente con mi hijo y con todos. Hay tensión. Trabajamos para que esas relaciones mejoren. Creo que las dos partes somos lo bastante listas como para ceder en algunas cosas. Yo rezo mucho por mi hijo", avisa Cislin Powell. Una pista: en el caso de dopaje de Justin Gatlin, Francis que ni quiso ver a los europeos, defiende a... Trevor Graham.