"Para qué volver en 2007 si no se respeta la ley..."
El corredor que rompió todos los pronósticos del Tour 2006 estará mañana en París para asistir a la presentación de la edición de 2007. Su gente le da como ganador. Óscar Pereiro está harto y se confiesa para AS.

Parece que el Tour se plantea dejar desierta la edición de 2006
(Óscar se sorprende mucho) No tengo mucha información pero si esto es así, creo que en 2007 no voy a estar allí. ¿Para qué debería volver si no se respeta la ley?
¿Pero usted se siente ganador del Tour o no?
La gente sí, yo todavía no. Tengo muchas ganas de que esto se acabe porque no quiero que mi nombre salga vinculado al lado del de Landis. Por ahora soy segundo. No me vale eso de ganador virtual, aunque queda claro que el Tour no me ha dicho nada. El amarillo y el segundo puesto en el podio me los gané a puro huevo (sic), no fue una donación.
Se le intuye harto por el lío del maillot amarillo...
Lo estoy porque ya basta con tanta especulación. A mí no me da igual lo que pase. Es lícito que Floyd Landis se defienda legalmente si él se considera inocente. Pero la situación no tiene por qué salpicarme a mí. Al fin de cuentas, ojalá no hubiera dado positivo, por el bien de mi deporte, aunque la justicia debe actuar. Quisiera una solución cuanto antes.
Para vivir tranquilo, ¿no?
Por mi gente, por mí, por el equipo. Illes Balears-Caisse d'Épargne pierde dinero. No es lo mismo ser primero o segundo. He sido feliz, de hecho lo soy, pero me fastidia tener que decir, con precaución, que soy el ganador del Tour. Mi triunfo está en boca de todos. Sin embargo no soy lo dichoso que debería ser.
C'est le Tour...
Sí, aunque todo lo que pasa empaña una carrera tan grande. Estar en tierra de nadie no es una posición bonita.
Con todo, ha tenido un final de temporada movido, ¿no?
Demasiado. Lo que pasó en el mes de agosto me superó por completo. Quise atender todos los compromisos... En parte me olvidé de mi casa y de andar en bici. Les aseguro que no me volverá a pasar. Tiré la Vuelta a España por el descuido en los entrenamientos. No hice nada de lo que debía hacer. Me confundí. No tuve los pies en el suelo.
¿Se lo echaron en cara en su equipo?
Jamás. Siempre me han dado ánimos. Es el equipo soñado. No me equivoqué al fichar por ellos.
¿Qué es ahora Pereiro? ¿Un jefe de filas?
Soy un currante, con clase pero no un súper ciclista.
Y si vuelve al Tour, ¿qué?
Pues a luchar por el podio, que es un lugar sólo para los elegidos.
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2006 ha sido su año. El de Pereiro pero también el del dopaje...
Es inevitable hablar de ello. La palabra dopaje le ha hecho tanto daño al ciclismo como los galácticos al Real Madrid.