"En la Davis siento más presión, pero es divertida"
Robredo (24 años, Hostalric) llega a la eliminatoria por la permanencia en el Grupo Mundial contra Italia "en el mejor momento" de su carrera, en el número 7 del mundo. Parece fijo en individuales y el doble.


Se ha hecho un habitual en el equipo. ¿Será porque su carácter le convierte en un hombre-Davis?
Soy habitual por méritos propios. Cuando un tenista lleva tres o cuatro años entre los 15 mejores es lógico que se cuente con él. Siempre me ha gustado mucho jugar por equipos. Ya gané una Davis en Sevilla y ahora toca salvar esta.
Italia tiene un equipo con poco nombre, pero aguerrido. ¿Les darán problemas?
Son peligrosos cuando juegan por su país. Esta vez, como en Nápoles, no será fácil.
¿Sienten más presión jugando en Davis?
Sí. Es lógico. Con 10.000 personas animándonos debes jugar no sólo por ti, sino por el país, por el equipo y por toda la gente que te está viendo. Pero es una presión divertida, bonitay agradable.
¿Se ve pronto alzando otra vez la Ensaladera?
El otro día pensaba en eso¡Soy el veterano con 24 años! Hay un equipo muy bueno, potente. Dependes mucho de los sorteos, pero hay tenistas para aspirar a ganarla.
¿Llega a Santander en el mejor momento de su carrera?
Sin ninguna duda. Bien en el ránking, bien en el juego y deseando aportar mi granito.
Tiene el Masters de Shanghai a tiro. ¿Era un objetivo realista a principios de temporada?
No, sinceramente. Quería acabar entre los diez primeros pero ahora lo veo tan cerca que me lo voy a proponer. Aunque está disputado, es bonito estar en la lucha.
Mediada la temporada decidió prescindir de su técnico Mariano Monachesi (llevaba con él desde 2004, hace poco fichó a Jordi Vilaró), ¿por qué?
En la vida hay momentos en los que hay que pararse a pensar y tomar decisiones. Ya sean sentimentales o de trabajo. Y así fue. Acabé con Mariano y con mi novia (la tenista argentina Gisela Dulko). A partir de ahí comencé una nueva etapa, sin nadie, sólo con mi padre ayudándome un poco y a partir de ahí me fue bien. Faltaba algo y quizá fue esa tranquilidad de pensar por mí mismo.
¿Se puede funcionar solo?
Es más complicado. Soy ordenado y me gustaba prepararme los viajes, las raquetas, los entrenamientos Pero siempre es necesario alguien que te corrija desde fuera.
Usted se formó en el CAR de San Cugat, con dinero público. ¿Se siente en la necesidad de devolver el 'favor' a España?
El Gobierno y la Federación deben apoyar a gente joven con posibilidades, porque en el futuro puede haber más campeones de Roland Garros, de Copa Davis y eso es bueno para el país. ¿Pagarles con la Davis? No, no. Para mí es un orgullo jugarla. Es un premio a mi carrera. Hay que estar aquí.
¿Se considera usted un currante? Cuentan que entrenaba siete horas en pretemporada.
Cualquier deportista es un currante, aunque haya 'vagos'. Pero sí. Sé que si estoy arriba debo trabajar. No escatimo.
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