Hantuchova, acostumbrada a la presión
"Yo di algunos bonitos conciertos y puedo afirmar que nunca he pasado más nervios en mi vida", dijo Hantuchova en una entrevista concedida a Reuters en Bali.

La tenista número 19 del mundo y quinta cabeza de serie del torneo internacional de Bali, pasó parte de sus tempranos años sobre el teclado de un piano y su hábil trabajo de dedos delante de público demostró resultar un aprendizaje formidable para sus experiencias sobre la pista de tenis.
"Fue cuando tenía trece o catorce años y unas doscientas personas como mínimo, puede que más, estarían mirando. Eso era una situación que me asustaba pero que me preparó para el circuito profesional muy bien", añadió la bella tenista eslovaca, que alcanzó su mejor ránking en enero de 2003 al situarse como la quinta mejor jugadora.
"Realmente disfrutaba tocando el piano. Era muy difícil aprovechar el tiempo porque tenía colegio por la mañana, entrenamiento de tenis, luego piano, otra vez tenis y estudiaba por la tarde. Así que acababa mi día a las once u once y media de la noche. Cada día era así, el despertador sonaba a las ocho en punto de la mañana pero a mi me encantaba no tener un segundo libre".
La ganadora de Indian Wells 2002 pasó por alto su prometedora carrera académica para perseguir su primer amor: el tenis.
Buenas ofertas
"Esto duró mucho porque después de finalizar el bachillerato pensé que iba a continuar y tuve alguna buena oferta y me hizo sentir que el estudio era parte de mi vida", afirmó.
"Especialmente para mis padres, para los que siempre había sido algo muy importante, porque con el tenis nunca sabes y siempre tienes que tener otra opción por si algo te ocurre. Fue como una prueba de resistencia, pero yo sabía que si quería dedicarme al tenis adecuadamente no habría tiempo para ambas cosas".
Sobresaliente en matemáticas y física
"Eran las asignaturas en las que más destacaba. El colegio al que yo fui es el mejor de Eslovaquia y principalmente iba en esa dirección, me gustaba la informática. Mi padre y mi hermano fueron al mismo colegio. Mis padres, mi hermano y mi abuela son muy inteligentes. No creo que yo haya hecho nada comparable a ellos".
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El padre de Hantuchova, Igor, es un científico informático mientras que su madre, Marianna, es toxicóloga. Igor, su hermano mayor, es arquitecto.
Pero Daniela Hantuchova tiene en mente buscar una actividad menos exigente académicamente cuando su carrera deportiva llegue al final. "Me interesa mucho la moda", admitió. "Me gusta cualquier cosa que sea glamorosa, con mucha clase. Normalmente prefiero las prendas que son diferentes a las que la gente suele usar. Simplemente me gusta esa parte de mí y es algo en lo que me gustaría verme más involucrada después de terminar con el tenis", finalizó.