Andy Roddick puso fin a la hazaña de Ferrero
El español no pudo con Roddick, finalista el año pasado, en el partido decisivo del Masters Series de Cincinnati. Antes, había dejado en el camino a tres top-ten: James Blake, Rafa Nadal y Tommy Robredo. Le faltó poner la guinda a su tarta.


Juan Carlos Ferrero murió en la orilla, pero la travesía mereció la pena. Durante la última semana, en el Masters Series de Cincinnati, hemos asistido a la recuperación del que fuera número uno en 2003 y que, precisamente en ese año, llegó a la final del Abierto de Estados Unidos que comienza en una semana. Precisamente, también, la perdió ante otro tenista que últimamente andaba despistado, Andy Roddick. El mismo cañonero de Nebraska que ayer le robó la gloria. A base de palos (17 aces) acabó con la hazaña del español, que sin nadie esperarlo había apartado de su camino a tres top-ten, no a tres cualquiera: James Blake, Rafa Nadal y Tommy Robredo.
Jugar en casa, ante 10.500 personas y en una pista ideal para el juego del ahora discípulo de Jimmy Connors, supuso una hipermotivación para Roddick, que comenzó disparando como un loco. Dos breaks seguidos indicaron a Ferrero por dónde iban a ir los tiros, en el sentido más literal de la palabra. Desde el fondo de la pista, Juan Carlos intentó sacudirse como pudo los ataques, intentando que el americano se desgastara de un lado a otro, y llegó a colocarse 4-2 en el marcador, pero en los momentos claves las mejores decisiones y la suerte estuvieron del lado de Roddick. La primera manga se cerró con 6-3 y mala pinta.
En la segunda, Ferrero se mostró más sólido y sacó su casta cuando tenía el partido perdido con 5-2 abajo. Entonces rompió el servicio de la torre yankee, que no podía dejar pasar la oportunidad de asomar su cabeza en un torneo en el que había sucedido lo nunca visto, Federer y Nadal estaban fuera. El valenciano conservó su saque a continuación para después ceder el partido: 6-4.
La imagen que quedó ayer fue la de Roddick con el trofeo (21º título de su carrera y primero del año), pero también la de un Juan Carlos Ferrero sonriente, feliz, seguro por fin de que puede pelear con los mejores. Tiene 26 años, cuatro títulos de Masters Series y un Grand Slam. Hoy estará entre los 20 primeros del mundo. Ferrero no ganó ayer la final, pero sí obtuvo una victoria.
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Juan Carlos Ferrero "Estoy contento, vuelvo a hacer buen tenis"
Estoy muy contento por haber recuperado mi tenis, vuelvo a jugar bien y eso es básico para afrontar los torneos con garantías. Espero poder lucir este juego en futuras citas tanto o más importantes que Cincinnati como, por ejemplo, en un Grand Slam. Para mí era vital volver a encontrar mi ritmo de competición y sentirme bien con mi tenis. Espero poder estar en más finales en los próximos meses para demostrar que he vuelto a ser el jugador de antes. También quiero agradecer al público que ha acudido todos los días a la pista su apoyo a pesar de haber vencido a James Blake".