Merlene Ottey

"¿Correr en Pekín? Es muy probable..."

Merlene Ottey compite en los 100 metros de Gotemburgo con 46 años. "No sirvo para estar sentada en casa", dice la eslovena de origen jamaicano, que no descarta acudir a los Juegos de 2008.

Merlene Ottey
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Ha llegado a semifinales ante chicas a las que sacaba más de 20 años, y en algún caso, hasta 30. Habían nacido en 1985, 86 o 90. Usted podría ser su madre, casi su abuela. Hubo un momento en el que pareció que no vendría aquí, y sin embargo...

En los Juegos de Atenas, en las semifinales de 100, sufrí una fuerte rotura en el bíceps femoral. Decidí dejar de competir, pero no me gustaba verme sentada en casa todo el día. No sirvo para eso: así que planeé mi regreso. Pero me dijeron que necesitaba una intervención quirúrgica para limpiar la cicatriz, y acepté, porque quería entrenarme y competir de nuevo sin riesgos. He hecho una buena preparación en invierno y, cuando participé en la reunión de Rivas, en España, y pude ganar con mucho viento en contra (marcó 11.94 con 3,5 de viento desfavorable), sentí que mis piernas ya iban bien. Después hice 11.45 en Maribor, la mínima, y ahora estamos aquí: paso a paso, día a día, "step by step, day to day". No puedo plantearme mucho más.

¿Qué siente cuando corre al lado de chicas tan jóvenes, usted que se ha medido a Devers, Griffith y a las mejores alemanas del Este...?

Me siento orgullosa de mi resistencia en mi trabajo. Y, si además, se trata de un trabajo tan físico como éste, más motivo para estar orgullosa. Me sorprendo preguntándome a mí misma hasta dónde aguantaré. ¿Están viendo lo duro que va siendo mandarme al paro, ja, ja...?

(Ottey, eslovena gracias a su matrimonio con Srdjan Djordjevic, su fisioterapeuta y entrenador, está de magnífico humor tras pasar a semifinales y superar la criba inicial de las series matinales: tercera en la segunda serie con 11.41, marca de la temporada. Ninguna mujer de su edad ha corrido jamás los 100 en menos de 12 segundos).

Si todo va bien, no es descartable que pueda competir en Pekín 2008, con Eslovenia, y con 48 años cumplidos. ¿Qué le parece?

Si no fuera por Srdjan y por los eslovenos, seguramente no hubiera podido estar compitiendo ahora. ¿Ir a Pekín? Es probable. No puedo garantizarlo, pero tampoco puedo descartarlo. Ahora mismo no pasa por mi cabeza la idea de la retirada.

¿Qué le parece cómo van las cosas con el dopaje? Usted tuvo un problema en 1999, del que después quedó absuelta...

Noticias relacionadas

En relación a los años 80 y 90, hoy hay menos que gente que se dopa, aunque veo un desconcierto en el sistema de control. No sé hasta qué punto es justo controlar estrictamente a todos los mejores del mundo y dejar en paz a muchos otros que están bastante cerca de ellos, esperando su oportunidad. Yo tuve que demostrar que mi organismo podía producir niveles muy elevados de 19 norandrosterona. Puede que esa misma producción de energía tan fuerte sea la que me haya permitido llegar hasta aquí en estas condiciones. Y ahora, perdone, debo irme.

(Y suelta ese "debo irme", en la zona mixta del Ullevi, con esa voz metálica, ronca, pura energía gutural: la voz de la energía que produce el cuerpo altivo de Merlene Ottey).

Te recomendamos en Polideportivo