"A mi hijo le sienta muy bien el color amarillo"
La madre advierte: "Los otros tendrán que luchar"

Desde el pasado sábado la localidad de Mos (muy cerca de Vigo) vive las tardes de verano pegada al televisor pendiente de lo que ocurre en el Tour de Francia y de si su paisano Óscar Pereiro es capaz de mantener el liderato de la prueba. "A mi hijo le sienta muy bien el amarillo. Está muy guapo", señala su madre Carmen Sío, que guarda un tremendo parecido con su hijo.
"Todavía no me lo creo. No sé si aguantará, pero para quitarle el amarillo van a tener que luchar mucho", apunta la madre mientras repasa la dureza de las etapas que se avecinan. Carmen mira hacia atrás y recuerda que "desde los cuatro años andaba en bicicleta sin ruedines. Se llevaba la bici a misa y después se ponía a hacer exhibiciones y le echaban monedas".
Eso sí, esta profesión ha supuesto muchos esfuerzos para la familia Pereiro: "He gastado mucho dinero en él. Le gustaban los cascos y las botas más caras. El dinero que le daba se lo gastaba en cosas para el ciclismo". Carmen, que lleva varios días colgada al teléfono por culpa de los medios de comunicación, dice que "me quitáis mucho tiempo, pero espero volver a veros por aquí".
Pantalla gigante.
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Su hermano Jonathan es su fan número uno. Tiene recortes de Óscar desde que competía en edad juvenil y forma parte de la peña Óscar Pereiro Club Ciclista de Mos. "Óscar nos la ha vuelto a jugar. El año pasado ganó el día después de volver de Francia y este año, igual". Y es que hasta el sábado (el día que se puso líder) 27 miembros de la peña (la componen 127) estuvieron la pasada semana en la ronda gala: "Va a ser complicado ir otra vez". La etapa de hoy la verán en una pantalla gigante que han instalado en el pabellón que lleva su nombre en Mos. La que sí estará en Francia es su mujer, ya que "tiene que llevarle a su hijo Juan", apuntan a coro.
Jonathan, al que no le dio por la bici, aclara: "Mi hermano era un gran goleador y es del Celta y después, del Madrid".