La segunda juventud de 'El Lince'

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Javi Castillejo eligió un buen alias para presentarse en el mundo del boxeo 'El Lince de Parla'. En toda España quedan poquísimos felinos; es una especie en extinción. Como los buenos boxeadores, van desapareciendo. Son animales solitarios que se niegan a rendirse, a desaparecer en una sociedad que no está hecha para ellos. Este madrileño se ha mantenido muchos años agazapado, viviendo en un anonimato que no le ha impedido conquistar más Mundiales que ningún otro compatriota (seis tras derrotar a Keith Mullins, Humberto Aranda, Paolo Roberto, Mikael Rask, Tony Marshall y Javier Martínez y otro por la renuncia de Winky Wright). 66 peleas con 60 victorias (40 de ellas por KO) en cuadriláteros de toda España, manteniendo desde 1988 viva la llama de un deporte que se va agotando, con salidas a Francia, Inglaterra, México y Estados Unidos, donde Óscar de la Hoya y Fernando Vargas sólo pudieron derrotarle a los puntos.
Cuando parecía que había llegado la hora de dejar de pelear, de ver desde abajo a los púgiles jóvenes que ahora le observan con admiración sobre el ring del gimnasio del Rayo, ha encontrado otra meta que le ha llevado a concentrarse un par de meses en Ourense, a ilusionarse con ser otra vez, casi cuarentón, campeón del mundo. Felix Sturm le buscó y él no ha evitado el choque. Puede ser el primer español campeón en dos pesos (superwelter y medio), puede hacer historia en un deporte herido, pero no muerto. Ahí sigue Javi, soltando zarpazos cuando menos te lo esperas, como el lince.