El Tour se carga a Ullrich, Basso, Mancebo y Sevilla
Tres de los cuatro primeros de 2005, fuera de la carrera

El encuentro fatal entre el sumario de la Operación Puerto y el Tour de Francia dejó ayer fuera de la carrera que empieza hoy a cuatro grandes nombres (Jan Ullrich, Ivan Basso, Francisco Mancebo y Óscar Sevilla) y a todo un equipo, el Astaná-Würth, por su implicación en el escándalo del dopaje desatado en España.
La dirección del Tour de Francia recibió en la noche del jueves las 39 páginas más jugosas del sumario público de la Operación Puerto. La primera medida fue forzar una reunión con la AICGP, la Asociación de Grupos Deportivos que preside Patrick Léfevère. El Tour informó a los directores deportivos que había varios inscritos en la lista que le habían ofrecido tanto la Guardia Civil como la Federación Española; e instó a los equipos a "asumir responsabilidades" y a ceñirse al "código ético" firmado en las leyes del Pro Tour.
El punto 9 de este código dice que "cualquier corredor sometido a una investigación penal no podrá ser inscrito en ninguna prueba". La AIGCP decidió, por unanimidad, que Ullrich y Sevilla (T-Mobile), Basso (CSC) y Mancebo (AG2R) debían ser "apartados" por sus equipos. Rudy Pevenage, padre deportivo de Ullrich, también fue obligado a dejar el T-Mobile. El Tour se quedaba sin tres de los cuatros primeros en la última edición (faltó el retirado Armstrong).
"El enemigo no es la bicicleta, es el dopaje", comentó Christian Prudhomme, director del Tour. Era la antesala para acusar al Astaná-Würth de llevar una estrategia de "dopaje colectivo". También se aprobó que las bajas no se pudieran reemplazar.
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Críticas al ciclismo español
La reacción más enérgica contra el escándalo destapado en España la tuvo Vincent Lavenu, manager en el AG2R de Paco Mancebo. Sus palabras no tienen desperdicio: "Es dramático. Ahora me explico cómo este ciclismo (el español, pero sin citarlo) puede meter a 16 corredores entre los 20 primeros de una gran prueba, para que luego se puedan mofar del resto de ciclistas de fuera que no tienen nivel, o porque no van con las fuerzas adecuadas". No ha habido, aparentemente, corredores franceses involucrados en esta trama. Durante la tarde se especuló con que, de haber corrido el Astaná-Würth, buena parte del pelotón hubiera hecho el "vacío" a los corredores que ahora dirige Marino Lejarreta. El resto de corredores españoles espera que lo sucedido en los últimos días no afecte a la actitud de la afición francesa sobre ellos. "Espero que pase pronto todo y que tengamos una bonita carrera", dijo Óscar Freire.