Tenis | Wimbledon

El fuego de Rafa Nadal le lleva hasta Andre Agassi

Ante Kendrick, el español estuvo a dos puntos de perder

Rafa nadal
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Está "lleno de fuego, lleno de pelea", dijo de Rafa Nadal el derrotado Robert Kendrick, hijo predilecto de California. Faltaron dos puntos para una gris derrota de Nadal y la victoria más importante en la vida de Kendrick. No fue así porque un chico mitad samurai, mitad apache, con movimientos a lo Goku, mutó en una pared de fuego. Contra una pared se puede luchar con un bulldozer. Eso fue el saque de Kendrick (28 aces). Pero si la pared escupe fuego cada vez que se la toca, a ver...

Con fuego y pelea, Nadal rescató en la Centre Court un partido que él mismo comprometió tras jugar quizá la peor "muerte súbita" de su carrera, en el primer set. En el cuarto juego, con 2-1 para Nadal, un juez de línea había colapsado a espaldas de Kendrick, que servía bombas, pero penaba con la derecha. El desmayo detuvo el juego casi diez minutos, sin que la BBC mostrara un plano del caído. El All England no reveló el nombre del línea, que sangraba por la nariz, boca abajo sobre la hierba. "Escuché el sonido del cuerpo al caer, vi la sangre y pensé que era un ataque al corazón", diría Kendrick, impresionado.

Sin rupturas de servicio y con el línea evacuado, el primer set desembocó en el tie break: muerte súbita. Nadal arriba, 3-0 y 4-1 tras falta de pie en un segundo saque de Kendrick. Con 4-1, alguien dice que Nadal no suma un punto más en la muerte súbita y lo mandan al asilo de Oliver Twist.

Bombas y bromas.

Pero Kendrick sirvió bombas, y Nadal naufragó, doble falta incluida. 7-4 en la muerte súbita para el pegador californiano. Un shock. El shock colapsó el primer servicio de Nadal en el segundo set: desde el 3-0, Kendrick dominó sin contemplaciones. Saques como remates de volley-beach y los americanos con bromitas sobre el Agassi-Nadal que iba a ser Agassi-Kendrick. Esa ironía, como por telepatía, convocó al fuego y la pelea.

Entre bramidos, brincos y una amonestación del árbitro, Mounier, Nadal salió de las cuerdas en el tercer set: otra muerte súbita. En el cuarto, Rafa estuvo a dos puntos de perder (4-5, saque y 30-30), pero arriesgó, Kendrick no restó, y, cuando el rubio californiano ya necesitaba sales minerales, Nadal le rompió el saque-cañón... a la octava oportunidad.

Cuando Nadal firmó el cuarto set en 7-5, nadie dudó de su triunfo: el bravo Kendrick estaba incendiado, le sobraba la furia, pero le faltaba oxígeno. Fuego, fiereza, pelea. Mañana llega Agassi y el corazón de la Centre Court latirá con el viejo maestro Andre. A ver cómo arde el fiero Futuro.

Noticias relacionadas

Nadal "Los árbitros me presionan cuando resto"

"No sé lo que le pasa a los árbitros conmigo, pero desde las cosas que dijeron Federer en Roma y Ljubicic en Roland Garros, ya no sé qué pensar. Me dicen que no me puedo posicionar para el servicio y me ponen presión cuando voy a restar. Quizá es una nueva regla. Pero, ¿es para mí solo? Veo falta de personalidad y creo que deberían de tener más profesionalidad conmigo. No soy tan distinto al Rafa Nadal de hace uno o dos años, soy el mismo. El partido se ha complicado porque Kendrick no me daba opciones con su saque, no le veía uno. Es cierto que me equivoqué en algunos puntos importantes del primer tie break. El partido contra Agassi será emocionante, para disfrutarlo. Entendería que el público estuviera con Andre, porque es su último Wimbledon".

Te recomendamos en Polideportivo