Dirce gana la Gran Milla atropellando

Las carreras de velocidad tienen reservado su cuadro de honor para especialistas. No vale ser bueno, hay que serlo única y exclusivamente en esa distancia, en este caso los 1.600 metros del Gran Premio de la Milla. Bajo esa premisa universal, ni Chavela, ni Toledo, ni Alcabala tenían opción a la victoria. Toledo encareció la carrera cogiendo la punta a un ritmo fogoso. Sólo le siguió Lucky Cote, el argentino del que se hablaban maravillas que luego se resolvieron en nada. El ritmo de Toledo sacó de paso a la mayoría del lote y en la recta sólo Dinaha tuvo un amago ganador. Dirce encontró hueco a falta de 200 metros pero le bastaron 100 para adelantar a los cuatro primeros de un soplo. Más que adelantar, los atropelló. Un mago, el Duque de Alburquerque, que ha convertido a una yegua de hándicap en la mejor velocista de España en mes y medio.