Oaks para Epatha y honor a Peslier
Salgado ganó con Guadalmedina


Si el francés Rouget hacía 700 kilómetros con Epatha su intención era clara: venía a ganar el Oaks. Y ganó, con monta medida de Ioritz Mendizábal. La española Baldoria fue segunda. No fracasó, fue la mejor del resto. Antes, en el Corpa se asistió a un momento sublime: la monta a Guadalmedina de Olivier Peslier, crack mundial que volvía a Madrid 12 años después. Peslier tapó a Guadalmedina, la llevó en la cola del pelotón mientras él no movía un músculo de sus 54 kilos. Los jockeys lo llaman 'montar para perder', relajar al caballo para que no note ni que está en carrera. Llegó a la Curva de El Pardo y progresó por el exterior buscando una línea de ataque. A diferencia del resto, él seguía quietecito. En su primer intento de remate, Guadalmedina fue cortada por Zizou. Peslier recogió a la yegua y con manos de seda la volvió a lanzar, esta vez sí, imparable a meta. Fue como estar en el estadio Azteca el día que Maradona marcó el gol del Siglo en México 86. En el instante en que sucede, sabes que nunca se repetirá.