La tripulación abandona el Movistar en el Atlántico
La aventura del Movistar en la Vuelta al Mundo terminó ayer. Una avería en la quilla provocó dos vías de agua y las olas de 11 metros anunciadas no garantizaban la seguridad de los diez hombres a bordo del barco español.

La tripulación del Movistar abandonó ayer el barco en aguas del Océano Atlántico a las 11:00 horas local (13:00 en España) para no poner en peligro sus vidas. En estos momentos los diez tripulantes se encuentran a bordo del ABN Amro Two, que acudió en ayuda del Movistar y les rescató en botes salvavidas. Precisamente el barco holandés, que navega con el cadáver de su tripulante Hans Horrevoets fallecido el viernes, se dio la vuelta para auxiliarles. Una patrullera de la Armada Inglesa se dirige al encuentro del ABN Amro Two.
Todo comenzó el sábado a las 15:27 horas locales (17:27 en España) cuando el barco se encontraba a 485 millas de Land's End, (Inglaterra) y el temporal causó daños estructurales en la zona de la quilla. El Movistar navegaba en ese momento con vientos de 25 a 28 nudos y era sacudido por olas de seis metros. Los daños obligaron al capitán del barco español, Bouwe Bekking, a solicitar a la organización de la VOR que alertase al servicio de guardacostas. Pero las bombas de achique controlaron la vía de agua en el casco. "La situación es estable, la bomba de achique está funcionando y tenemos contacto visual con el ABN Amro Two, que nos escolta. Se lo agradecemos de corazón dadas las circunstancias por las que ellos están pasando", dijo el capitán Bekking. El Movistar pudo seguir navegando hasta que el parte metereológico hizo saltar las alarmas: se anunciaba un frente de bajas presiones con vientos de 40 a 50 nudos y olas de 9 a 11 metros. El capitán, que no estaba seguro de que los daños estructurales aguantaran semejantes condiciones climatológicas, decidió el abandono: "Entraba el doble del agua y pusimos en marcha la segunda bomba de emergencia. Pero vi que era un gran problema. El momento de la llamada a la tripulación fue el más duro, pero creo que con diez vidas en juego y sus familias, fue la decisión más acertada".
"Me fui el último, eché un vistazo y salté a la balsa. La tripulación del ABN Amro estuvo fantástica y le servimos de consuelo al comprender que habían salvado diez vidas. Un barco es sólo eso, un barco. Se puede remplazar pero una vida no, una vida es insustituible", dijo Bekking.
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El ABN Amro One ya es el ganador
El ABN Amro One ganó la séptima etapa (3.054 millas en 9 días, 6 horas, 30 minutos y 42 segundos) y suma 81 puntos, que a falta de dos etapas y dos regatas costeras, le colocan como líder inalcanzable para sus rivales y vencedor de la Volvo Ocean Race 2005-06. Su patrón, Mike Sanderson, tuvo un recuerdo para el navegante fallecido.