Tenis | Masters Series de Roma

Nadal luchará en Roma contra Vilas y Federer

Hoy amanece el que debe de ser uno de los días más grandes en la carrera de Rafa Nadal. El de Manacor juega la final del Masters Series de Roma, en el Foro Itálico, contra el número uno, Federer, y en busca de igualar el récord de 53 victorias en tierra del argentino Guillermo Vilas.

<b>LA HISTORIA LO JUZGARÁ. </b>La mirada de Rafa Nadal es un puro trampolín hacia el corazón de los récords y el revés de Federer. La historia juzgará adonde se dirige este chico.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Es un duelo cara a cara de dos números uno, dos hombres-récord. En otras épocas fueron Borg contra John McEnroe, Iván Lendl contra el mismo McEnroe o Rod Laver contra Ken Rosewall. O, en otros frentes, Muhammad Ali y Joe Frazier. O John F. Kennedy contra Fidel Castro.

Nuestros hombres-récord de hoy en Roma son Roger Federer y Rafa Nadal: Federer, el número uno del mundo, llega a su final consecutiva número 13, igualando la segunda marca de la historia, que hasta hoy mantenía en solitario el argentino Guillermo Vilas. La monstruosa plusmarca absoluta está en 18 finales consecutivas: Lendl. Y parece abrirse un mal día para Vilas, porque Rafa Nadal, el número dos del mundo, pero número uno en pistas de tierra, puede cazar otra plusmarca del argentino ex novio de Carolina de Mónaco: las 53 victorias consecutivas en pistas de tierra batida. Por lo demás, nadie duda de que si Nadal ganara esta final del Foro Itálico, el triunfo sólo sería el prólogo del récord absoluto, la victoria número 54 en racha.

Como aperitivo a la finalísima del Foro Itálico, Federer y Nadal despacharon sus dos semifinales, bajo panoramas distintos: Nadal sometió a Monfils por la vía rápida y con la redoblada agresividad (¿más aún?) que nace en el gran porcentaje de primeros servicios. Federer estuvo a punto de cocerse ante el martirio a fuego lento que le propuso Nalbandián. Casi sin creérselo, Roger sobrevivió.

Revés y Roche.

Así que los dos archienemigos, la nueva gran rivalidad del tenis mundial, llegaron a la final tras recorrer caminos nada parecidos. Es posible que Federer haya cedido gramos de frescura, pero el suizo está acostumbrándose, por la fuerza de las cosas, al ritmo de peloteo en las pistas de tierra. ¿Nadal? Bien, gracias. Hoy lo verán...

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La final tiene ciertas palabras clave. Una, el revés. El revés de Federer, que se verá acosado desde el primer punto por la picante bola altísima de Nadal, esa bola zurda con uñas que ataca cruzada y agobia al diestro número uno: esa bola fuerza a Federer a quitar el golpe de derecha, abriéndose al pasillo del revés y abriendo la pista a Nadal... o a buscar puntos ganadores con el difícil revés paralelo. Con el revés cruzado es casi imposible: Nadal contesta el 99% de las bolas que le llegan a la izquierda.

Para exorcizar a la pesadilla zurda, Federer ha hecho horas extraordinarias con Tony Roche, el campeón zurdo australiano que preparó a Lendl contra las oleadas zurdas de McEnroe. En el Foro verán a Roche, ya vejete, con su gorrita blanca Yes Optus. "Nadal es un regalo para el tenis", dice Tony. Y para Federer, un regalito.

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