Tenis | Copa Federación

España: año cero después de Conchita

El tenis femenino cerró hace años su época dorada. En 2002, España jugó su última final de Copa Federación, aún con Arantxa y Conchita. Con las dos se ganaron cinco títulos. La aragonesa dijo adiós la semana pasada. Es la hora de tomarse en serio el relevo. Primer test: hoy contra Austria.

<b>CALMA. </b>Lourdes Domínguez, Vivi Ruano, Mª Antonia Sánchez y Anabel Medina (izda-dcha) con Margets.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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El tenis femenino español afronta desde hoy, en Valencia y contra Austria, la primera ronda de Copa Federación. Sobre Anabel Medina (24ª del mundo), Lourdes Domínguez (43ª), María Antonia Sánchez Lorenzo (64ª) y Vivi Ruano (73ª) planea la sombra de la retirada la pasada semana de Conchita Martínez, que con Arantxa llevó a España a alcanzar diez finales de la Davis femenina, de las que cinco se ganaron.

¿Y qué hay después de ellas? Tanta preocupación como esperanza. "A esta generación hay que darle tiempo", argumenta el capitán español Miguel Marguets, "porque lo importante es que las chicas siguen mejorando y vamos a mejor, pero no se puede compararlas constantemente con Arantxa y Conchita". Lo cierto es que Anabel tiene 23 años y Lourdes, campeona júnior en Roland Garros, 25. Pero Vivi ya está en 32 y María Antonia en 28. Con estos mimbres se va a intentar acceder por tercer año seguido a semifinales, pero va a hacer falta pronto un refresco. "El relevo existe. En Valencia nos están ayudando Carla Suárez y Beatriz García (ambas de 17 años). También tengo confianza en Yera Campos y Sandra Soler (15 años las dos), que apuntan alto", revela el capitán.

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Margets, que lleva en el cargo más de una década, tiene claro que "formar una jugadora Top-5 es utópico". Por eso se está trabajando a tope con la base para conseguir un vivero amplio del que ir tirando. "El objetivo es conseguir que entren más jugadoras españolas entre las 100 primeras del mundo, pero sobre todo que haya más entre el puesto 100 y el 200 para que vayan creciendo en la competición". Ahora mismo, en el primer escalón hay siete españolas y en el segundo, sólo dos. En el ránking de los chicos, la proporción es de 12 entre los 100 primeros y siete en el siguiente pelotón.

Anabel Medina, que este año ha ganado el torneo de Camberra, es la número uno del equipo. "Hay que marcarnos objetivos realistas, como seguir en la primera división de la Copa Federación -advierte la valenciana-. En España hacen falta ahora mismo más torneos. Se perdió el de Madrid, que tenía cierto nivel, y para las jugadoras que están en la élite no hay nada. Eso reduce también la repercusión del tenis femenino". A ella, junto a Lourdes y la lesionada Nuria Llagostera, le toca ahora tirar del carro.

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