Polideportivo | Turf

Bolas Nuevas, el más barato ahora es el mejor

Sólo costó 4.500 y ayer se impuso a los gallitos

<b>CAMINO DE LA POULE. </b>Bolas Nuevas, superando a Colonial, Lord Vell y el remate final de Boabdil.
Javier Hernández
Redactor en el Diario AS desde 1992. Presentador, narrador y comentarista de Turf en TVE durante 16 años (2005-2021). Autor del libro 'Atleti somos nosotros'.
Actualizado a

Noticias relacionadas

La historia del turf está llena de caballos que nadie quería y que luego acabaron siendo campeones. Ya veremos en qué acaba Bolas Nuevas, pero ayer les pegó un repaso a los mejores de su generación y se postula favorito para ganar la Poule de Potros.

Bolas Nuevas fue adquirido de yearling por 4.500 euros, el precio más bajo en la subasta en que salió a venta. Nadie quiso pujar por él, sólo un grupo de jóvenes que en una noche de alegrías pusieron el nombre de Drama Social a la cuadra y Bolas Nuevas al animal, sin más intención que divertirse. Lo están consiguiendo. Bolas Nuevas salió por el peor cajón, galopó a saltos durante el recorrido (señal de que aún está verde), progresó en la curva hasta cazar a Tick the Box y cuando fue requerido cambió de ritmo alejando a sus rivales. Lord Vell no pudo seguirle. Lord Vell es muy bueno, pero de una sola velocidad. Quien sí remató, y cómo, fue Boabdil, que concedía cuatro kilos a Bolas Nuevas y merece una revancha a pesos iguales. El factor peso también tumbó a Adrianus, que se vio sorprendido por Zahaadid por la ventaja de 10 kilos. Aún así, un 10 a la monta de Antonio Gallardo, que engañó a todos con un falso ritmo, dio un respiro a la yegua en la curva y la soltó cuando todos pensaban que en la recta iba a morir. De punta a punta, sin miedo. La victoria más cómoda fue la de Dateline, tercera de primavera para el joven Teo Callejo, cuya carrera como preparador esta siendo más veloz que un purasangre. La sorpresa llegó en la primera. Srip de Lune tiene merecida fama de caballo loco. Ayer sudaba a chorros en el paddock antes de la carrera. Para no apostarle ni un chelín. Salió a la pista, ganó y regresó ¡sin sudar! De locos.

Te recomendamos en Polideportivo