El Movistar supera varios incendios y el Cabo de Hornos
Navegaron apenas a 10 nudos

Una vez superada la avería del pasado jueves que a punto estuvo de hundir el barco, el Movistar pasó ayer la meta volante de Cabo de Hornos, sumó un punto, y se dirigía hacia el puerto argentino de Ushuaia, donde miembros del equipo de tierra revisarán los daños y realizarán una reparación para que pueda continuar navegando rumbo a Río de Janeiro.
Pasados ya los momentos más críticos, el patrón del Movistar Bouwe Bekking valora la situación a bordo: "Hemos pasado todo el día tratando de devolver a la normalidad el mayor número de cosas posibles a bordo. Debo mencionar especialmente a Pepe -Ribes-, Xabi -Fernández- y Chris -Nicholson-, los auténticos manitas del barco, pero el resto tampoco estuvieron precisamente sentados. Es impresionante el caos que se formó, y la limpieza todavía continúa".
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"El viento soplaba a nuestro favor, pero como nos vemos obligados a navegar despacio, apenas a 10 nudos, hemos tenido algunas olas enormes rompiendo contra el barco. El movimiento dentro nos hace tambalearnos como locos, y tenemos que estar muy atentos para no hacernos daño. Además, la Armada chilena nos contacta regularmente para que les tengamos informados sobre nuestra situación, aunque afortunadamente no necesitamos su asistencia", explica el patrón.
Poco a poco la situación se normaliza en el interior del barco: "Hemos logrado hacer que el generador funcione de nuevo, a pesar de que ha estado totalmente bajo el agua, pero todavía tenemos problemas con la carga, ya que los alternadores también estaban sumergidos. Hemos tenido varios incendios eléctricos, poca cosa, pero en mi opinión resulta increíble que tanta electrónica haya aguantado tan bien".