Will McDonald

"Mi familia no volverá a Nueva Orleans; aún aparecen cuerpos"

Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Ha pasado medio año, pero no sé si usted lo siente como si hubiera ocurrido ayer mismo.

Fue un drama de tal calibre que es imposible olvidar.

Sus padres y su hermana pequeña tuvieron que abandonar Nueva Orleans. ¿Han vuelto?

No. Mis padres viven actualmente en mi casa de Tampa (Florida). Y mi hermana pequeña vive en Atlanta (Georgia). No volverán a Nueva Orleans, porque es una ciudad fantasma.

¿Falleció algún familiar por el azote del Katrina?

No, aunque sí algunos amigos. Mis padres perdieron su casa. Fueron unos días terribles en los que los habitantes de la ciudad vieron cómo se venían abajo todos sus sueños, todo su futuro. Mi padre fue una de esas personas a las que los helicópteros tuvieron que rescatar de los tejados de las casas. Era el único sitio en el que parecía que uno podía estar seguro. Mi madre, afortunadamente, no se encontraba en la casa.

¿Tiene alguien allí que le cuente cómo está la situación?

-Tengo a varios amigos y a un primo que es bombero, es decir, que lleva seis meses trabajando a destajo. Me cuenta que siguen apareciendo cadáveres en los lugares más imprevisibles.

-Antes de la llegada del Katrina, la ciudad de Nueva Orleans contaba con unos 500.000 habitantes. Hoy día, su población no supera los 150.000. ¿Cree que volverá a ser la ciudad que fue?

No. La gente tiene miedo de que vuelva a ocurrir una desgracia de ese tipo. La reconstrucción es una labor que llevará mucho tiempo, mucho más del que se pensaba en un principio.

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En esa reconstrucción están trabajando miles de latinos a los que el actual alcalde, Ray Nagin, no parece dar la bienvenida. Incluso dice que Nueva Orleans tiene que volver a ser una "ciudad de chocolate". ¿Qué opina usted?

Que es un comentario estúpido. Todas las ayudas son bienvenidas para sacar adelante la ciudad. Nueva Orleans se merece recuperar toda su grandeza.

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