Rugby | Seis Naciones

La Calcuta Cup calibra la fuerza del efecto Hadden

Escocia sospecha que esta vez sí puede ganar

<b>OPTIMISTAS. </b>Los escoceses ya tumbaron a otro &#39;coco&#39;: Francia.
Actualizado a

Esta Inglaterra sin Wilkinson es más de chuletón de buey que de carpaccio de ternera. No deglute a los rivales, los engulle y eso le impide degustar las victorias. Después de avasallar a Gales en la primera jornada, aplastó a Italia con su trote cochinero en la segunda. Los de Robinson acumulan diez ensayos, más que nadie, pero dicen los que saben que "gana feo".

Los delanteros crean los espacios, en lugar de las ventajas tácticas, y eso provoca más agrupamientos, un juego más turbio y menos vistoso. Pocos sueldos hay más justificados hoy en día en el deporte que el de pilier de la selección inglesa. Quizás el de portero del Real Madrid. Pocos más. Y así, abrazados a este juego desapacible, está reconstruyendo Andy Robinson el XV de la Rosa de cara al Mundial. Sigue el camino de Rafa Benítez y Mourinho. Ganar como excusa... Así llegan a Murrayfield, donde estará en juego la Calcuta Cup, trofeo que no se queda en tierras escocesas desde 2000. Sin embargo, Escocia cree, sospecha, intuye que ha llegado el momento de volver a ganarla. La llegada de Frank Hadden al banquillo del cardo ha operado un cambio de mentalidad y actitud en sus hombres, que han pasado de ser una banda a ser un grupo. Lo cual es mucho decir.

Noticias relacionadas

Un susto.

Después de trasquilar a una Francia prepotente en el encuentro inaugural, Escocia cayó dignamente ante Gales en el Millenium. Andy Nicol, su capitán, refleja el sentir de los suyos: "Es la primera vez en mucho tiempo que sospecho que tenemos alguna posibilidad de darles un susto". Nicol vivió en primera persona la victoria sobre los ingleses en 2000. McLeod y Hall apuntalarán el pesado paquete del cardo, mientras que será baja de importancia el sempiterno Scott Murray, suspendido tras realizar un placaje retardado al inglés Ian Gough. Dice el refrán que cuando pierde un inglés tres británicos lo celebran (un gales, un irlandés y un escocés). Pues bien, estos últimos pueden dar una alegría a los vecinos. Y, de paso, a su gente.

Te recomendamos en Polideportivo