Atletismo | Haile Gebrselassie

"Invierto lo que gano en construir escuelas"

El mejor fondista mundial de siempre enseñó su clase en Granollers, hace unos pocos días, en una carrera que ganó de calle. Y antes habló pausadamente con AS.

Haile Gebrselassie
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

En Europa tenemos la imagen de niños africanos corriendo camino de la escuela. ¿Era su caso?

­­­Sí, yo corría todos los días diez kilómetros para ir al colegio, con los libros en las manos, y hacía otros diez para volver a casa. Iba descalzo, porque en mi familia no teníamos para zapatos, y así aprendí a correr de puntillas, para no hacerme daño con las piedras del camino. Ese es un defecto que no he podido corregir (ríe).

Y que le ha dado problemas, hasta el punto de que tuvo que pasar por el quirófano, en Finlandia, para operarse de los tendones de Aquiles.

Es que mi forma de correr no es la más indicada para un maratoniano, pero es difícil cambiar a estas alturas. De la operación he quedado bien.

(En enero mató dos pájaros de un tiro y batió los récords mundiales de 20 kilómetros y de medio maratón, en la misma carrera).

¿Cómo empezó a competir? ¿Cómo se convirtió en atleta?

Yo tenía siete años cuando Mirus Yifter, también de Etiopía, ganó en 5.000 y 10.000 metros en los Juegos de Moscú. Mi padre seguía las pruebas escuchando la narración en una radio a pilas. Yo quise ser como él, y como Mamo Wolde y Bikila, un ejemplo para todos los atletas etíopes.

Abebe Bikila ganó descalzo su primer oro olímpico, en Roma, en 1960...

Yo corría descalzo de pequeño, porque hasta los catorce años no tuve zapatos, pero ahora ya no podría hacerlo.

Tanto Bikila como Wolde fueron campeones olímpicos de maratón. Ese es el título que le falta. ¿Sueña con ganar el oro en Pekín 2008?

Sí. Para un etíope ganar el maratón es algo muy especial, mucho más que ser campeón en 10.000 metros o en cualquier otra carrera. No hay comparación posible. Este año me centraré en la carrera de Londres, en abril, y para 2008 mi único objetivo será ganar el maratón de los Juegos Olímpicos de Pekín. Es mi gran reto.

¿Y en esa próxima carrera de Londres, atacará el récord mundial de Paul Tergat, que también correrá allí?

Yo creo que en Londres iremos todos a ganar, más que a batir el récord del mundo. Habrá muchos corredores buenos en la línea de salida y lo importante será la victoria.

Si le decimos a alguien que usted batiría el récord mundial tan sólo con correr dos segundos más rápido cada kilómetro, puede parecer que la tarea es muy sencilla.

Dicho así... Pero no es nada fácil. Además, el maratón es una carrera muy especial, donde pasan muchas cosas. En otras distancias puedes controlar el ritmo y los tiempos de paso, pero aquí es difícil, porque siempre hay problemas. No es sencillo correr bien un maratón.

El récord del mundo lo tiene Paul Tergat en 2h 04:55 y el objetivo ambicioso de los maratonianos está en bajar de dos horas en los 42.195 metros. ¿Es una hazaña posible?

Para esta generación, no. Esa es una meta para los que vengan después de nosotros.

Abebe Bikila y Mamo Wolde eran sus espejos y usted lo era de Kenenisa Bekele, la estrella actual del atletismo etíope, tanto en campo a través como en pista. ¿Qué me puede decir de su compatriota, que le ha arrebatado los récords mundiales de 5.000 y 10.000 metros? Usted pronosticó que sucedería, por otra parte...

Yo era antes el ídolo de Bekele, pero Bekele es ahora mi ídolo. Es un grandísimo corredor y hará cosas todavía más importantes de las que ha hecho hasta ahora.

¿Sigue teniendo relación con él?

Sí, porque compartimos el mismo entrenador (Wolde Meskel Kostre), el mismo mánager, (Jors Hermens) y un programa parecido, aunque los entrenamientos son algo diferentes porque Kenenisa hace cross, 5.000 y 10.000 metros y yo me dedico al maratón. Nuestra relación es muy buena.

Aparte del atletismo, ¿a qué se dedica, en que gasta su dinero?

Tengo una inmobiliaria y hago negocios. Compro edificios para restaurarlos y construyo escuelas y pisos de alquiler. Intento ayudar a Etiopía.

Dicen que en el futuro se plantea ser presidente de su país. ¿Es un objetivo?

No lo descarto, pero no es fácil. Por el momento no hay que preocuparse de ese tema. Pero dentro de algunos años... Tal vez. La política es muy dura. Me gustaría que mi país cada día fuera un poco mejor.

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¿Qué atletas españoles conoce?

Sobre todo a los de largas distancias. Siempre he admirado a Abel Antón y a Martín Fiz, dos grandes maratonianos, campeones del mundo.

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