Seis Naciones al trote
A un año del Mundial de Francia (septiembre 2007), las potencias del rugby europeo reajustan sus equipos buscando encontrar la columna vertebral para la cita gala. Francia llega fuerte, Inglaterra, mal; Gales, con bajas, y los irlandeses, como siempre, a liarla.

Existe una ley no escrita del rugby que advierte que "las delanteras ganan los partidos y los alas deciden por cuánto". Máxima que explicaría las siempre inesperadas derrotas de Nueva Zelanda ante Australia o los últimos fiascos de Inglaterra. No se puede ir a la guerra con tirachinas, aunque éste tenga mira teléscopica, como es el caso de los All Blacks. En Inglaterra, el histórico Mundial de Australia jubiló a su guardia pretoriana y ahora donde había rottweilers hay caniches. Lo advertía el renacido Lawrence Dallaglio al finalizar el Seis Naciones del pasado año: "Nuestra delantera es, por decirlo educadamente, blandita". Haciendo amigos...
Huérfana de carisma y oficio, Inglaterra ha echado mano de Dallaglio para liderar una delantera que cuenta con apenas un par de gordos solventes: Steve Thompson y Andrew Sheridan, el pilier más fuerte del rugby. Dicen. Lesionado Wilkinson, que no se ha puesto la camiseta de la Rosa desde su histórica patada en la final del Mundial, la batuta la llevará el atribulado Hodgson.
Flair y riñones.
Francia sí huele a campeón. Resta un año para el Mundial en su país y parecen la única opción seria para discutir el dominio del Hemisferio Sur. Tiene la mejor delantera del Torneo, gobernada por el leñador vasco Imanol Harinordoquy, una dupla de aperturas solventes (Michalak y Yachvili), grandes alas y mejores centros. Tienen calidad y cantidad. Flair y riñones. Un cocido con todos sus avíos cuyo mayor enemigo son ellos mismos. Por su parte Gales, vigente campeón, afronta la defensa con bajas notables: Ryan Jones, seguro; Gareth Thomas, posiblemente; y el metrosexual Gavin Henson, de momento, por agredir a un rival. Sin embargo, los galeses son al rugby lo que los españoles al toreo. Por eso nadie las tiene consigo cuando se mide al paquete galés y a la creatividad de su alas, los 'Diddy Men' (Shane Willians, Kevin Morgan y Rhys Willians).
Irlanda será más peligrosa en la touch que en la melé gracias a sus segundas, los chicos de O (O'Connell, O'Callaghan y O'Kelly). La referencia vuelve a ser Dios (O'Driscoll), pero uno de sus apóstoles, Gordon D'Arcy, tratará de ahorrarle algo de responsabilidad si logra recuperar el nivel exhibido en 2004. No comerán, pero tampoco dejarán comer.
Equipos en el desierto.
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Italianos y escoceses siguen su particular peregrinaje por el desierto, con la única diferencia de que unos van (los azzurri, que estrenan técnico en la figura del histórico blue Berbizier) y otros vuelven (los de las High Lands). El problema es saber adónde. La cuchara de madera castigará al que no haga los deberes en el choque de la última jornada, 18 de marzo, en el Flaminio de Roma.
El año que viene hay Mundial y las urgencias aprietan en un Seis Naciones en el que el tamaño sí importa. El de las delanteras, cuyas carencias marcan esta edición del Torneo. Todos los partidos podrán seguirse a través de Canal + Deporte2.