Baghdatis pasa a la final y hace estallar a Chipre
Su entrega le valió para remontar a Nalbandian


Marcos Baghdatis protagonizó ayer una gesta digna de una tragedia griega. Con episodios de angustia, intriga, derroche gestual y, eso sí, final feliz. El chipriota de 20 años que hasta la fecha sólo había llegado a la final de Basilea en 2005, un año en el que se adjudicó el challenger de Pozoblanco (Córdoba), consiguió acceder a la final del Open de Australia en la que le esperará previsiblemente Federer, que hoy juega contra Kiefer.
David Nalbandian, el último vencedor del Masters, el hombre que consigue sacar de quicio a Roger Federer, sucumbió ante la fortaleza mental del chipriota, que a pesar de ir perdiendo 0-2, consiguió levantar un partido que acabó 3-6, 5-7, 6-3, 6-4 y 6-4. Este jugador del que hasta ayer no figuraba ni foto en su ficha ATP ("image not available", era el mensaje), ha dejado en el camino a Gimelstob, Stepanek, Gremelmayr, Roddick, Ljubicic y al argentino, quien reconoció que su rival "se merece el puesto que ha alcanzado". Australia debe tener algo mágico para Bahdatis, porque ganó el título junior en las pistas de Melbourne en 2003.
Marcos, que tiene dos hermanos (Marinos y Petros) que también han jugado al tenis, Davis incluida, se ganó el respeto del público, contagiado por la hinchada griego-chipriota encabezada por los nueve tíos y 21 primos que tiene en Australia. Chipre, un país de 700.00 habitantes, muy pocos jugadores de tenis y una parte ocupada por Turquía, celebró la victoria en las calles. En Limassol (donde nació Baghdatis) y Nicosia cientos de personas ondearon banderas y hasta dispararon al aire. Pero al final del sueño puede aparecer Federer... y éste no sabe de alegrías.
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Henin-Mauresmo, por el título
Maria Sharapova se despidió ayer del Abierto de Australia excusándose por su estado físico: "No llegué aquí con la mejor preparación, aunque mi hombro está cada vez mejor". La rusa no pudo alcanzar una final en la que sí estará Justin Henin, que le endosó 4-6, 6-1 y 6-4. En la otra semifinal, una lesión en el tobillo derecho que le obligará a parar ocho semanas obligó a Kim Clijsters a retirarse. Mauresmo dominaba por 5-7, 6-2 y 3-2 cuando la belga se torció el tobillo. Mauresmo disputó la final en 1999 y cayó con Hingis. Henin fue campeona en 2004.