Newcombe: "Los gritos de Sharapova son ilegales"
El ex tenista anima a sus rivales a que protesten


El gemido-grito que profiere Maria Sharapova cada vez que golpea a una bola produce entre la mayoría del público masculino una sensación gustosa, menos en una persona: John Newcombe. La leyenda viva australiana (ganó tres Wimbledon, dos Abiertos de Australia y dos Open USA) se quejó ayer, y mucho, del derroche de energía de la rusa. "Creo que es ilegal. Si yo estuviera jugando contra alguien que hace lo mismo que Sharapova todo el tiempo, pediría al árbitro que la hiciera callar. Con sus gritos impide deliberadamente escuchar cuándo golpea con su raqueta la bola y eso es importante en el juego", analizó el ex capitán de Copa Davis aussie en el periódico Herald Sun.
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Los gritos de Sharapova son ya algo inherente a su juego y en Wimbledon 2004, en un partido contra la eslovaca Daniela Hantuchova, el concierto que montaron entre las dos fue de tal magnitud que aún resuena en la Catedral.
Pero de nada sirvieron las advertencias de Newcombe. Nadia Petrova, la rival de ayer de Sharapova en cuartos, no rechistó al juez y soportó los gritos y los puntos que le endosaba la siberiana dorada al sol de Brandenton, Florida, que la derrotó por 7-6 (8-6) y 6-4 en dos horas para meterse en las semifinales por segundo año consecutivo, donde se enfrentará a Justine Henin. La belga eliminó a Lindsay Davenport (2-6, 6-2 y 6-2), quien perderá el número 1 en la clasificación de la WTA que pasará a manos de Kim Clijsters o de Amelie Mauresmo, dependiendo de sus resultados en lo que queda de torneo.