Tenis | Final del Masters de Madrid

La final es el cañón de Ljubicic contra Nadal

Rafa Nadal disputará hoy (15:30h, TVE1 y C+D3) la final del Masters de Madrid sin haber cedido ningún set. Su rival será el croata Ivan Ljubicic, un cañonero que este año ha sido la bestia negra de los españoles, incluido el propio Nadal en Doha.

<b>¡VAMOS! </b>Rafa Nadal levantó al público de sus asientos con sus gestos de rabia tras rematar los puntos.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Los genios tienen las respuestas antes de plantear las preguntas. Bien, si Nadal es un genio, como parece, ya debe saber la respuesta a la pregunta descarnada a la que hoy se enfrenta: el saque-cañón de Ivan Ljubicic, el croata de Bosnia cuya adolescencia se convirtió en una novela de aventuras, a través de la guerra de los Balcanes. En la desmembración de la ex Yugoslavia, Ljubicic fue un refugiado más. Familiares muy cercanos del jovencito de Banja Luka escaparon por los pelos a las masacres que devastaron Bosnia.

De masacres y aventuras, Ljubicic ha extraído un saque triturador, una de las armas casi definitivas en el circuito ATP, el planeta del rey Federer y el príncipe Nadal. No hay un solo jugador en el circuito que no respete el mortal papirotazo de Ljubicic. En este caso no sirve la palabra "temer": obviamente, Nadal no le teme a nada.

Pero además, el tremendo croata de Bosnia juega estupendamente al tenis. Ljubicic no es el árbol Karlovic, que vive exclusivamente de su saque desde su cubil a 208 centímetros de altura. No: tras idas y venidas por la costa adriática en barcos inquietantes, el entrenador italiano, Riccardo Piatti, se dio cuenta de que el chico refugiado de Banja Luka tenía fuego en la raqueta. Dadas las circunstancias, lo que menos iba a faltarle a Ljubicic en una pista de tenis era convicción y fuerza mental: palabras que se relacionan a diario con Rafa Nadal.

Con los planes del preparador físico español Salva Sosa, Piatti rediseñó a Ljubicic. Resultado: un terminator de cráneo rapado y saque descarnado, casi imbatible en pistas duras y cubiertas. En 2005, Ljubicic ha ganado a cada uno de los nueve mejores españoles, incluido Nadal: en Doha. Así que Rafa Nadal tiene razones para mirar con saludable respeto a Ljubicic. Pero les garantizo que Ljubicic mira con muy saludable respeto a Rafa Nadal.

Fuerza mental.

Por dureza mental, Nadal y Ljubicic salvaron las acometidas de Ginepri y Nalbandián: el americano, que nunca había jugado con Rafa, no leyó los botes afilados de esa bola alta que lleva uñas o gatitos en la barriga: a elegir. Nadal resistió, siempre resiste más que nadie, los tiros planos de Ginepri, que estuvo a dos puntos (5-4 y 0-30) de ganar el primer set. Nadal paró, templó, ganó el set y mandó hasta el final con todo control. Ljubicic engolfó el ritmo pendular de Nalbandián en sus tiros pesados: saque, derecha, revés.

Cuando Nalbandián se dio cuenta, estaba tan perdido como un matemático de ciencias exactas entre las masacres de Bosnia. A veces, los matemáticos son tan deslumbrantes como John Nash, la mente estupenda de Princeton cuya recreación casi da el Oscar a Russell Crowe. En una escena, el agente Parcher, del Departamento de Defensa, le espeta a Nash: "Señor Nash, las convicciones son un lujo que sólo se pueden permitir aquéllos que están al margen". Nadal-Ljubicic: ni las convicciones son un lujo, ni se puede estar al margen.

Noticias relacionadas

Los dos jugadores que más han ganado en 2005

El enfrentamiento de Nadal y Ljubicic supone el choque de los dos jugadores más ganadores en la temporada 2005. Con sus éxito en semifinales, Nadal suma un total absoluto de 78 triunfos, uno más que el mismísimo Federer, y Ljubicic firma 29 victorias en pista cubierta: también plusmarca del año. Nunca se habían enfrentado hasta 2005. En dos partidos que se resolvieron en tres sets, Ljubicic ganó en Doha, y Nadal le devolvió la moneda en Miami: 1-1.

Te recomendamos en Polideportivo