España tienta al descenso pese a un Nadal eléctrico
Hay que ganar los dos individuales de hoy para no bajar


Un punto el doble de importante. Chicos, hacednos soñar". Esa pancarta se vio en el Sporting Club Oplonti antes del partido. Italia ahora sueña, sueña con hundir a España en el Grupo Euroafricano, en la segunda división de la Davis después de que Giorgio Galimberti y Daniele Bracciali emplearan 4 horas y 36 minutos en doblegar a Rafa Nadal y Feliciano López y dejar el playoff en un preocupante 2-1.
Esto es la Davis, el único torneo de tenis donde las gradas se llenan para ver un partido de dobles y se vive con pasión visceral. Una especialidad donde priman la chispa física y la mental para interpretar los movimientos del compañero. Galimberti y Bracciali no son los hermanos Bryan, pero también comparten neuronas. Aún así, el guión comenzó a escribirse con renglones derechos. Con un break de España para empezar 2-3, un juego en blanco para 3-5 y un Nadal enchufado que completaba bien el potente saque de Feliciano para ganar 4-6 el primer set.
Pero en el segundo, Galimberti tomó la medida a los cañonazos de Feli y Bracciali lamía las líneas con su saque. Total: otro break de Italia para firmar el 6-4 e iniciar la tortura. El partido empezó a pesar sobre las espaldas de Feliciano, que enviaba bolas demasiado blandas, sin la intención de arrancar los pies a los italianos como sí tuvo Nadal. El más pillo en un deporte de guante blanco. El mallorquín vio cómo perdían 6-2 el tercer set e inició su recital eléctrico.
En 40 minutos de gestos y arengas al centenar de españoles de la grada, a su inconstante compañero y al banquillo ("no seas tocapelotas", llegó a decirle Galimberti tras uno de sus incontables bramidos puño en alto) lanzó a España.
Noticias relacionadas
Triste final.
El cuarto set acabó 4-6, pero los tres primeros juegos del quinto fueron para Italia. Los electroshocks de Nadal espabilaron al enfermo con tres bolas imposibles (7-7). Pero los azzurri debían tener en mente la pancarta. Esto es la Davis, no hay miedo. A su segunda opción cerraron el 9-7 definitivo. La electricidad de Rafa es necesaria otra vez hoy, pero no sólo la suya, también la de Ferrero o Ferrer. Que no se les fundan los plomos.