Tenis | US Open

De madrugada, Nueva York también ama a Nadal

Rafa Nadal ya está en la tercera ronda del US Open tras una madrugada turbulenta en la pista central Arthur Ashe. La lluvia retrasó dos horas el partido Nadal-Jenkins. Y después, el viento perturbó las condiciones del juego. Jenkins lanzó un ataque total que Nadal resistió con limpieza.

<b>PISANDO FUERTE. </b>El canto de victoria de Nadal es su típico salto, ese"vaamooss", que ya retumba en N. Y.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Sonaba La Bamba en los descansos y las corrientes de viento iban y venían en la pista Arthur Ashe, un monumento medio vacío a esa horitas: la medianoche se rebasó a finales del segundo set. En el tercer set, ya era madrugada. Los grupitos que apoyaban al rapidísimo afroamericano Jenkins imitaban los pitidos de los sensores de los saques, hasta que el árbitro, Carlos Ramos, mandó desconectar las maquinitas: bienvenido al US Open, Mr. Nadal.

En esas condiciones, y con dos horas de retraso por una tormenta asociada al Katrina, Rafa Nadal salió adelante ante Jenkins. Con Blake, T. Johansson o Agassi enfrente, el asunto se puede complicar algo más.

Problemas.

Scoville, Scoey Jenkins, el chico afroamericano que juega el Open por sus títulos en los Campeonatos de jóvenes de la USTA (Asociación de Tenis de EE UU) lanzó un ataque total sobre Nadal, de quien diría: "Se portó como un profesional".

Sin excusas ni treguas, Jenkins hostigó a Nadal desde el primer minuto con saques tan cambiantes como el viento, más una oleada de subidas por sorpresa en busca de remates y golpes ganadores a media pista. Nadal firmó el saque más rápido, a casi 215 kms./hora, pero la media del primer servicio de Jenkins se situó en 188, por 170 para Nadal. En los segundos saques, las cosas empeoraban: Jenkins servía a 166 por hora y Nadal, a 142.

En pleno desconcierto, con la estela del Katrina molestando y los secuaces de Jenkins emitiendo aullidos de satisfacción, Nadal costeó en el primer set. Pero la clave, como el mismo Rafa admitió, fue el último juego de la segunda manga. Nadal servía para el set con 6-5... pero Jenkins atacó: 0-40. Agarrándose a la pista con todas sus reservas, como un corsario de espaldas al mar, Nadal resistió, liquidó el set en 7-5... y desde ese momento, Jenkins empezó a bajar los brazos. "Nadal se tomaba su tiempo para todo, se secaba al máximo, parecía al control de todas las cosas", observó Jenkins.

Al fin, diez minutos antes de la una de la mañana en Nueva York, Nadal salió de la Arthur Ashe, humeante y empapado, pero rumbo a la tercera ronda, donde le espera un regalito, sea Blake o Andreev. Ayer, Robredo redujo a cenizas la enésima resurrección de Kuerten y Agassi toreaba en los dos primeros sets las coces de mula de Karlovic. Bienvenidos al US Open.

Noticias relacionadas

Rafael Nadal "Me tocó esforzarme al máximo"

Ha sido un partido muy difícil, complicado, porque Jenkins ha jugado muy bien, y porque el viento también nos complicaba las condiciones en la pista. A veces venía de un lado, y a veces venía de otro, no sé qué pasaba. Me ha tocado esforzarme al máximo, porque Jenkins ha jugado al ataque constantemente. Tiene un gran futuro. La clave del partido estuvo en el último juego del segundo set, cuando ganaba 6-5, remonté el 0-40 con mi saque y terminé ganando el set".

Te recomendamos en Polideportivo