David Cal. Del agua al sofá, sus dos pasiones
A David Cal parece gustarle tanto bogar en las piraguas como dormir en el sofá. Hay quien dice que es tan bueno sobre las aguas tranquilas como sobre los muelles no menos tranquilos de ese sofá. Es un gallego introvertido que muy a menudo recurre a los monosílabos para explicarse y que tras sus dos medallas en los Juegos de Atenas, caso único en la historia española, es también el deportista mejor pagado por el ADO. En la capital griega ganó el oro en los 1.000 metros y la plata en los 500, lo que le reportarán 85.000 euros en este 2005. Más que nadie en el programa de preparación olímpica para los Juegos de Pekín 2008. Además de lo que le reporta su contrato con Rianxeira, incluido un anuncio que se puede ver por televisión estos días. Pero lo suyo, aparte de la piragua, es el descanso. Frases entresacadas de alguna entrevista: "Cuando llego de competir lo primero que hago es tumbarme en el sofá. Luego como y me echo una siesta de tres horas". Pregunta: "¿Qué hace nada más levantarse?". "Me tumbo en el sofá".
