El 'mariachi' que quiso ser Julio César Chávez
Fernando Vargas es estadounidense, pero de origen mexicano. Ha sido dos veces campeón del mundo y sólo Trinidad y De la Hoya han conseguido hacerle callar.


Basta escuchar el rap que canta en su página web para darse cuenta de que la vida de Fernando Vargas no ha sido fácil ni siquiera cuando era niño. No se lo pierdan, si es que aguantan los casi cinco minutos que dura el pregón titulado Unconditional Love, en el que echa en cara a su padre todo lo que no hizo por él (www.fernandovargas.com). El Feroz es así, siempre dando qué hablar, siendo noticia ya sea por dar positivo por esteroides como por subir al ring rodeado de mariachis y cantando "pero sigo siendo el rey". Es tan raro que incluso es difícil saber dónde nació. Para unos, en Michoacán, México; para otros, en Oxnard, California. Sea como sea, tiene la nacionalidad estadounidense (fue el integrante más joven del equipo USA de boxeo en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96), pero se siente azteca por los cuatro costados. Fue precisamente en Oxnard donde debutó como profesional el 25 de marzo de 1997 tumbando en el primer asalto a Jorge Morales. Desde entonces, un récord de 25 victorias (22 por K.O.) y dos derrotas. Y dos títulos mundiales. Pegar pega, pero algunos le echan en cara no encajar bien, precisamente uno de los valores made in Castillejo. Vargas es un grande, como bien subrayan los triunfos frente a púgiles respetables como Ike Quartey o Winky Wright. Sin embargo, aún le falta un escalón para estar a la altura de los mejores. En su currículo, dos derrotas, las dos frente a la crème de la crème del superwelter: Félix Trinidad y Óscar de la Hoya. A Tito le tiró una vez (cuarto asalto), pero éste le tumbó hasta en cinco ocasiones en una de las peleas más duras que se recuerdan (2-12-2000). Perdió en 12 asaltos. En uno menos cedió ante De la Hoya. En marzo reapareció tras año y medio retirado por un problema en la espalda. Ahora dice estar al 200%. Y promete que lo dará todo por México, país que también parió a Julio César Chávez, a quien considera su padre en el boxeo. Y este padre nunca le ha fallado...