Los niños prodigios no son sólo americanos
La nueva ola estadounidense es la más alta y victoriosa y ha arrasado con todo en Helsinki. Pero los niños y niñas prodigio no son de su exclusividad. También otros equipos presentan atletas muy jóvenes, capaces de alzarse con el oro. El ejemplo emblemático es el de la etíope Tirunesh Dibaba, doble vencedora en 5.000 y 10.000 metros, que tiene 19 años. A pesar de su juventud no es una recién llegada, porque el año pasado, en Atenas, ganó el bronce, y hace dos temporadas, en los Mundiales de París, se hizo con el oro. La carrera de 5.000 metros fue un campeonato mundial Sub-23, literalmente. A Tirunesh Dibaba, con esos 19 años, la siguieron sus compatriotas Meseret Defar (21), Ejegayehu Dibaba (23) y Meselech Melkamu (20), y la china Huina Xing (21) y la tanzana Zakia Mrisho Mohamed (21). Si todas siguen progresando, las marcas van a saltar por los aires en los próximos años hasta límites insospechados.
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Pero la lista de jóvenes leones no se agota ahí. Rashid Ramzi (800 y 1.500) tiene 25 años; Kenenisa Bekele (10.000), 23; Saïf Saaeed Shaheen (obstáculos), 22; Yuriy Krymarenko (altura), otros tantos...
Las mismísimas Carolina Klüft y Yelena Isinbayeva, oros en heptatlón y pértiga (con récord), son casi unas niñas de 23 y 22 años. El futuro está despejado a nivel mundial. En España no podemos decir lo mismo.
