Un blanco, tercero en la final más lenta de siempre


Benjamin Limo dio el primer oro a Kenia en la final de los 5.000 metros. Una final que dejó dos datos relevantes. Por un lado, fue la más lenta de la historia de los Mundiales (13:32.55), lo que posibilitó que un atleta blanco, el australiano Craig Mottram, se colocara tercero en una prueba que era coto cerrado de los africanos. La anterior peor marca (13:28.53) data de la primera edición de los campeonatos, los de Helsinki 1983. Limo, que se aprovechó de la ausencia del todopoderoso Kenenisa Bekele y de que el hermano pequeño de éste (Tariku) sólo fue séptimo, tuvo que batir en un cerrado sprint al etíope Sileshi Sihine, que también había sido plata en la final de los 10.000 metros. "Mi hijo nacerá pronto y le llamaré Helsinki", anunció Lino. Doble premio para él.