Ramzi quiere añadir el oro de 800 al de 1.500
Competirá contra los campeones olímpico y mundial

Rashid Ramzi, el cabo del ejército qatarí, quiere ascender hoy a capitán general de los Mundiales. Hace pocos días demostró en 1.500 metros que puede (sólo puede) ser el heredero de Hicham El Guerrouj, que ve las pruebas desde la grada, disfrutando de un año sabático. Esta tarde, Ramzi quiere demostrar en 800 que puede serlo (sólo puede, también) de Wilson Kipketer, el keniano nacionalizado danés, y ausente aquí por razones de edad (tiene 34 años) y de salud.
De conseguirlo, este de Rashid sería un doblete inédito y le coronaría como rey de los Campeonatos, empatado con Justin Gatlin, el estadounidense que ha dominado la velocidad de forma casi insultante. Pero con algo a favor del ex marroquí. Ganar en 800 y 1.500 es territorio salvaje, selva virgen, mientras que vencer en 100 y 200 no lo es: Mo Greene se encumbró por dos veces en Sevilla 1999. Sólo el hecho de pretender heredar de dos monstruos sagrados del mediofondo como El Guerrouj y Kipketer ya es mucho. Una osadía.
Rivales.
En 1.500, Rashid Ramzi venció con facilidad. Hoy lo tendrá más complicado. Será una de las carreras más duras de Helsinki. Además de Ramzi, están el ruso Yuriy Borzakovskiy, campeón olímpico; el argelino Djabir Saïd-Guerni, actual oro mundialista, y el francés Mehdi Baala, campeón europeo de los 1.500, que cura sus heridas de la decepción sufrida en esta prueba en la capital finlandesa. La mejor marca del año la tiene el keniano Wilfred Bungei, de la tribu nandi (1:44.11) y la mejor de siempre su compatriota Yiampoy (1:42.91), un policía masai. Será una carrera espectacular, con Ramzi en busca de ampliar sus galones.
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Un doblete inédito y muy complicado
Ningún mediofondista ha intentado jamás en los Campeonatos del Mundo conseguir el doblete en los 800 y 1.500 metros, precisamente por la dificultad que entraña dominar las dos pruebas de las medias distancias. Con los británicos Sebastian Coe y Steve Ovett desapareció la brillante estirpe de los mediofondistas completos. Ellos pelearon por el dominio total en los Juegos de Moscú 1980 y de Los Ángeles 1984, pero ninguno consiguió doblar.
