El británico fue abuelo con sólo 33 años

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Noticias relacionadas

Linford Christie fue precoz en algunas cosas y tardío en otras. Pongamos como ejemplo el año 1993. Entonces consiguió su mejor marca en los 100 metros (9.87) a los 33 años y, con esa misma edad, y pocos días antes, se proclamó abuelo. Fue precoz en su matrimonio e inculcó esa misma precocidad a su vástago. Linford también llegó tarde a la élite internacional. No lo consiguió hasta 1986, en los Europeos en sala del viejo Palacio de Deportes de Madrid, donde con 26 años era un desconocido que se proclamó campeón. A partir de entonces comenzó la escalada.

Linford, que acostumbraba a pasearse con un body muy ceñido, habla ahora bien de Lewis, pero en aquellos tiempos en que se disputaban la hegemonía mundial se tenían animadversión. En su caso parece llegar, en cierto modo hasta ahora: dice que la pista de los Mundiales de Tokio estaba cuesta abajo y que no debió homologarse el récord de 'King Carl', pero él fue cuarto, con récord europeo del momento (9.92). ¿Debería estar homologada esa plusmarca, ahora ya batida? Por cierto, le preguntamos entonces: "¿Está contento con el récord?". "¿Contento? Me quiero retirar". No lo hizo y fue campeón olímpico al año siguiente, en Barcelona 1992.

Te recomendamos en Polideportivo