Ramzi y Casado toman el relevo de los grandes
Nadie pudo frenar al ex marroquí en la extraña final de 1.500.


En la final de 1.500, nada había sucedido hasta los 800 metros, en más de dos minutos de final (2:03.78). De súbito, todo hizo explosión tras un diminuto relámpago de luz blanca, uno más de los que electrizan el cielo de Helsinki. Este relampaguito fue Alan Webb, el sucesor del fabuloso Jim Ryun. Todos esperaban que Webb tirara de la carrera: pero no en los 800 metros. Fue una tormenta de pasión que duró 95 segundos, una tormenta desatada por Relampaguito Webb que partió espaldas, por ejemplo, la de Reyes Estévez.
Cuando acabó la tormenta, con Webb, Estévez y Kipchirchir rotos por el espinazo, brillaba, fabuloso y chorreante, el sprint de Rashid Ramzi: ¿el heredero del intocable El Guerrouj? "Ramzi es mejor y más inteligente que Hicham: tiene dos velocidades, y El Guerrouj, sólo una", responde nada menos que Said Aouita. Cuando acabó la tormenta, tras las densas puñaladas de "los cazadores de medallas", asomaba, envuelta en celofán, la estatura carismática de la nueva torre del mediofondo español: Arturo Casado, quinto, y tercero de Europa. Higuero fue sexto, en el último suspiro, con Estévez en los abismos. Con el marroquí Kaouch en la plata, Silva fue tercero, y Heshko, cuarto: dos veteranos que han dejado sus mejores días atrás, los únicos europeos por delante de Casado. A Kaouch tampoco le queda mucho recorrido.
Carrera perra.
Fue la carrera que adivinó el maestro Pascua Piqueras: "perrera", lenta, ente 3:36 y 3:38 (Ramzi selló el oro en 3:37.88) y con un tirón crucial en un momento dado. E inesperado. Ese tirón fue el de Webb. Más que un tirón, un tiro en la sien para Reyes Estévez, que hasta ahí había vivido cómodamente, el uno en la calle uno. Y un tiro, pero el tiro de salida, para la escapada de Ramzi, Heshko y Silva, rumbo al último 500, el definitivo, el último 500 del Mundial, el que había que hacer en 1:05 para ganar: lo que hizo Rashid Ramzi, el arma definitiva que los dólares del rey de Bahrain han arrebatado a la corona de Marruecos. A la estela húmeda y veloz de Ramzi, crepitaba la penúltima batalla de los cazadores de medallas. Y tras ellos relucía un arma cargada de futuro: Arturo Casado.
Noticias relacionadas
A un segundo y medio del bronce
Rashid Ramzi fue, como se preveía, el más rápido de la final con 3:37.88 (ya había acreditado este año 3:30.00) y a Arturo Casado no le faltó demasiado para haber conseguido medalla. Fue quinto con un crono de 3:39.45, mientras que el bronce se lo adjudicó Rui Silva con 3:38.02. El metal no fue posible por 1:43.