Webb, hombre a seguir
Los españoles piensan que el norteamericano va a tirar.


En lo único que coinciden los tres milleros españoles en la final de 1.500 es en el nombre del que va a intentar reventar la carrera: Alan Webb, el americanito de Ann Arbor, Michigan, blanco como la leche. Sí: Webb, el hombre que en 2001 batió el récord escolar del extraordinario Jim Ryun en la milla. Ese récord le duró a Run Ryun (hoy, congresista en Kansas) 35 anos: hasta que llegó Webb, que lo mejoró en un par de segundos.
"Sé que va a tirar Webb, porque le ha salido bien en la semifinal que corrió conmigo, le conozco y sé que va a repetir lo que le ha salido bien", analiza Juan Carlos Higuero. "En efecto, es lógico que Webb tire. A mí me convendría, porque prefiero una carrera más o menos rápida, al ritmo que él puede imponer: es que tampoco tiene muchas más soluciones", examina Reyes Estévez. Finalmente, Arturo Casado resta importancia al asunto: "Es posible que tire Webb, pero, sea quien sea, yo voy a hacer mi propia carrera. No me cuido del resto, voy a lo mío". Sin embargo, Manuel Pascua Piqueras les contradice: "Webb no va a tirar, porque no le va a hacer la carrera a nadie, que es lo que ellos esperan".
Para que un español se cuelgue medalla, deberá hacer una carrera perfecta. Se ve que Reyes le ha dado mil vueltas a la situación: "Gana el que haga el último 500 en 1:05. Tampoco tengo tan claro que sea Ramzi. Se trata de ser el que llegue en mejor posición, mejor situado, a los segundos clave de la carrera". Higuero sostiene: "Si vamos a 3:36, será ideal para mí". Estévez avisa: "Un ritmo a 3:40 es lo que le conviene a Casado". ¿Casado? : "Aquí en la final, ya no valen tácticas. Hay que echar el resto, lo que cada uno tenga de reserva, y ya está".
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Desgaste.
Todos van a echar el resto, detrás o delante de Webb: ojo al desgaste de Higuero en las series previas, opuesto a su punta de rapidez, la mejor de los tres españoles. Reyes es el más profesional y veterano: con la de hoy, cinco finales de Mundial le contemplan. Pero ha perdido un punto de ese flash explosivo que adorna a Higuero y, sobre todo, a Rashid Ramzi. Con su punta de 1997 o 1999, Heshko o Silva no serían rivales para Estévez. Y Casado irá a lo suyo, defendiendo la calle uno y la cuerda como un alero alto de la NBA bloquea la zona, a base de codos y caderas. Hagan juego...