Castrejana, finalista tras reclamar su mejor salto
Se aclaró que su nulo de 14,20 era válido


Clarlota Castrejana lleva toda la temporada saltando "al límite del nulo", como describió ella misma, y ayer no iba a ser una excepción. Poco más allá de las 9:00 horas de la mañana en España, con el Estadio Olímpico en un claroscuro húmedo, y con las saltadoras de triple en plena zona de sombra, Castrejana acometió su primera batida de los Mundiales. La bandera roja del nulo se alzó tras un salto de más de 14 metros.
"Te has metido con medio pie", dijo a Castrejana la juez de batida. "Enséñeme la marca, por favor, show me the mark", respondió la riojana en perfecto inglés. No había marca a la vista en la plastilina rojiza. Castrejana insistió gentilmente: "¿Quiere hacer el favor de medir el salto?". El salto se midió en 14,20 metros, tercero de la ronda de calificación, pero en principio no valía. Castrejana se descentró: había naufragado antes de saltar los dos últimos intentos.
Reclamación aceptada.
La Delegación reclamó bajo el argumento de que "no había marca en la plastilina que indujera a demostrar que la saltadora había traspasado la tabla". La cinta de vídeo era dudosa: era la clásica pisada larga que hace pensar en un nulo tras el punterazo final... pero que, en efecto, no había dejado marcas en la plastilina. Y nada de "medio pie". El jurado estimó la reclamación, y Castrejana entra en la final de hoy con esos 14,20 que suponen el tercer mejor registro de la ronda previa. Mejor incluso que los 14.15 de la "favoritísima" Lebedeva. Misteriosa y húmeda plastilina.
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El detalle
La punta de la zapatilla de la española Carlota Castresana parece que está encima de la plastilina, pero revisada después del salto se aclaró que no había ningún tipo de marca. Por tanto, el salto tenía que ser correcto. Carlota tenía claro que "el salto había sido válido", y por eso pidió que lo midieran. Y valió.