Pérez Rial logra el oro en 200 metros
Único metal para la delegación española, que recordará la cita polaca por sus malos resultados
El gallego Carlos Pérez Rial firmó, con su oro en K-1 200 metros, el único podio español en los Campeonatos de Europa de piragüismo en pista que se disputan en Poznan, después de sesiones aciagas en las que sólo él se colgó medalla entre los catorce barcos españoles finalistas.
La primera alegría para la delegación española, que recordará la cita polaca por sus malos resultados, la proporcionó Carlos Pérez Rial, actual subcampeón del mundo de 500 metros, enrabietado aún por la novena plaza con la que tuvo que conformarse en la prueba de la distancia olímpica, disputada esta misma mañana.
Si en la jornada matinal inició la regata con una buena salida y estuvo en cabeza en la primera mitad de la carrera, fue incapaz de realizar el cambio que le permitiera aumentar el ritmo en los últimos 200 metros, esos en los que él suele basar parte de su éxito.
Precisamente en esos mismos 200 metros finales que, horas antes, le habrían supuesto lo que un puerto de categoría especial a un ciclista, se convirtieron en el escenario ideal en la final más corta de cuantas conforman el programa de competición de pista.
El pontevedrés repitió una buena salida y paleó con la seguridad propia de un subcampeón del mundo, que si bien no ha acudido al Europeo con la puesta a punto aún afinada, encara con perspectivas de éxito una temporada que necesita certificar dentro de tres semanas en el Campeonato del Mundo.
Los otros dos barcos finalistas en 200 ocuparon el cuarto puesto, en el que el K-4 de Manuel Muñoz, Saúl Craviotto, Borja Prieto y Jaime Acuña fue cuarto por detrás de los representantes alemanes, medalla de bronce, en una llegada que precisó la consulta a la foto finish, con seis embarcaciones en el mismo segundo; mientras que Llera y Vindel fueron octavos en K-2.
Sin medalla en 500 m
Por la mañana, en las finales de 500 metros, las cinco embarcaciones españoles clasificadas, como les ocurrió ayer a los seis barcos presentes en las de 1.000, se quedaron sin medalla, y de nuevo con David Cal como esperada garantía de éxito.
Si ayer resultó perjudicado por el viento y las olas, hoy, en la final de 500, se quedó a las puertas del podio, al que incluso pudo haber subido si el Comité de Competición hubiese tenido en consideración la bandera roja con la que uno de los jueces de recorrido sancionó al ruso Maxim Opalev, el medallista olímpico que los jueces entendieron que no había navegado de manera irregular.
Cal, campeón olímpico de 1.000 metros y subcampeón en 500, fue cuarto en C-1; el K-4 de Isabel García, Teresa Portela, Jana Smidakova y Ana Varela, quinto; ocuparon el sexto lugar Teresa Portela en K-1 y Alfredo Bea y David Mascato, en C-2, y Carlos Pérez Rial, el noveno.
Ayer, el fuerte viento y el oleaje dinamitaron las opciones más claras del equipo español, dado el perjuicio causado a Cal, que, por su condición de zurdo, afrontó como un contratiempo especial la dificultad para mantener su canoa en dirección recta.
Falta de puesta a punto
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Además, la falta de puesta a punto, con el objetivo enfocado al Campeonato del Mundo, que tendrá lugar dentro de un mes, y los problemas en K-2 500, con el trastorno para Fran Llera y Damián Vindel con el sistema de salida en la semifinal y la descalificación de Beatriz Manchón y Jana Smidakova por no navegar por el centro de la calle, sentenciaron las posibilidades de los españoles.
El Campeonato de Europa que hoy finaliza en Poznan sitúa al equipo español en una posición muy diferente a la del último Europeo, en el que alcanzó un total de 11 medallas -tres de oro, otras tantas de plata y cinco de bronce-, aunque en esta edición, centrados en las pruebas olímpicas, han renunciado prácticamente a tomar parte en la distancia de 200 metros.