Montaner, adiós a tres años terribles
Hizo la tercera marca mundial.

Desde que en 2002 Concha Montaner saltó 6,89 metros, había enlazado tres años de regresión continua, a razón de diez centímetros de pérdida por año. Había entrado en una crisis que se agudizó en 2004, cuando no fue seleccionada para los Juegos Olímpicos de Atenas, a los que sí acudió Niurka Montalvo, que entonces era su compañera de entrenamientos, y que terminó anteayer con los 6,92 saltados en la Reunión Internacional de Madrid.
Su exclusión de los Juegos supuso un cambio total en su vida deportiva, porque abandonó la disciplina de Rafael Blanquer, a quien en cierto modo culpó de que fuera Niurka a los Juegos, y no ella, y pasó a entrenarse con José Peiró.
Cambio de método de preparación, periodo adaptativo y marcas que, al principio, se negaban a llegar. Pero las bases se estaban poniendo y el sábado Concha estalló en todo su esplendor. Aprovechó una racha de viento favorable de 1,7 metros, una temperatura cálida, excelente para los velocistas, y alcanzó esos 6,92 que suponen una auténtica resurrección para la que fuera niña prodigio del atletismo español. Ahora debe refrendar su registro en los Nacionales del fin de semana, en Málaga.
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Tras Kotova y Simagina
Sólo las rusas Irina Simagina (cuarta en Atenas) y Tatyana Kotova (bronce olímpico y plata mundialista) superan este año a Concha Montaner en un ránking mundial en el que la mitad de las diez mejores son atletas rusas.
